miércoles, 15 de agosto de 2018

PECULIARIDAD PROFÉTICA

James R. Horne – Editor Asistente

A medida que uno estudia la Palabra de Dios, el gran poder y énfasis que el ministerio de la Iglesia primitiva tuvo al predicar su mensaje con entendimiento y sin transigir se vuelve evidente. Los resultados de tal predicación a veces trajeron persecución o incluso algo peor, pero esto no les impidió ni los detuvo de mantenerse firmes y aferrarse a su fe. Podríamos contar la historia de Esteban siendo apedreado o quizás Juan el Bautista perdiendo la cabeza por predicar a Herodes el mensaje del divorcio y el recasamiento. Hay muchos ejemplos en las Escrituras que relatan cómo los hombres de Dios sufrieron, y algunos murieron, por proteger La Iglesia de Dios. ¡Vivieron un ejemplo increíble ante nosotros y Dios se aseguró de que sus historias fueran grabadas para que las leamos y las imitemos! Aquellos que dieron todo de sí cuentan hoy con nosotros para mantener el rumbo y ayudar a llevar este último gran conflicto a su gloriosa conclusión. “¿Qué veréis en la Sulamita? Como la reunión de dos campamentos” (Cantares 6:13).

¿Qué obligó a estos queridos santos a tener tanta determinación y poder con Dios? Sin duda, tuvieron una verdadera experiencia y una comprensión de su papel en la obra del Señor y de lo que Dios les envió a hacer en este mundo. Estos ministros predicaron con gran fervor, y ellos mismos estaban cumpliendo las profecías que se escribieron de ellos para cumplirlas. Hubo algunos de quienes las profecías específicamente hablaron. Jesús mismo cumplió la profecía cuando leyó de Isaías acerca de la venida del Mesías y dijo, “Hoy se ha cumplido esta Escritura en vuestros oídos.” Jesús entendió su misión para la humanidad y el propósito que debía cumplir como el Hijo de Dios. Pablo dijo estas palabras a la iglesia de Colosas, “… según la dispensación de Dios que me fué dada en orden a vosotros, para que cumpla la palabra de Dios” (Col. 1:25). En Hechos 1:15-22, Pedro dijo que él y otros apóstoles cumplían la profecía ordenando a Matías para reemplazar a Judas. Él dijo, “Varones hermanos, convino que se cumpliese la Escritura, la cual dijo antes el Espíritu Santo por la boca de David, de Judas…” (v.16). Luego citó el Salmo 109:8 y Salmo 69:25. En su concejo a la Iglesia, utilizó la profecía como las instrucciones que debían seguir para ordenar un reemplazo en el puesto de los doce. “Porque está escrito en el libro de los salmos: Sea hecha desierta su habitación, y no haya quien more en ella; tome otro su obispado” (Hechos 1:20-22). Jesús declara en Mateo 11:9, 10, que Juan el Bautista era “y más que profeta. Porque éste es de quien está escrito…” El mismo Juan declaró, “Yo soy la voz del que clama en el desierto: Enderezad el camino del Señor, como dijo Isaías profeta.” (Juan 1:23). ¡Juan estaba cumpliendo la profecía de Isaías y él lo sabía! En el libro de los Hechos, capítulo dos, algunos se burlaron del bautismo del Espíritu Santo que acababa de ser derramado. La respuesta fue hecha, “no están borrachos, como vosotros pensáis… mas esto es lo que fué dicho por el profeta Joel” (v. 15, 16). El cumplimiento de lo que fue dicho por el profeta se realizó y ahora es evidente en su vida, ¡y la historia revela el efecto que tuvo!

En el ejemplo citado, la Iglesia primitiva tenía una firme compresión de la profecía y sabía que ellos mismos la estaban cumpliendo al seguir a Dios. Del mismo modo, en La Iglesia de Dios, debemos conocer nuestro papel al servir a la Cabeza de la Iglesia y lo que debemos hacer en cumplimento de la profecía. No podemos tener miedo, no importa qué oposición pueda venir para proclamar el consejo completo de Dios. ¡Además de esto, debemos saber hacia dónde vamos y luego ver ese destino designado y profético sin parar! Así como Juan sabía que él era el cumplimiento de la profecía de Isaías, lo mismo debe suceder con La Iglesia de Dios en estos últimos días ya que nos hemos levantado (Is. 60:1) y está brillando la luz de la esperanza en este mundo oscuro como en la profecía fue escrito que ella hiciera.

Años después del hecho, A. J. Tomlinson se dio cuenta humildemente que había cumplido la profecía bíblica y declaró, “Creo que puedo decir como Pablo que para este propósito Dios me levantó… de la misma manera como el apóstol Pablo, yo magnifico mi puesto… Usted nunca vio mi nombre allí [la Palabra de Dios], pero sin nombre yo estaba allí. Simplemente resultó que fui yo y nadie puede ayudarlo. ¿Dónde hubiera estado esto si no hubiera sido por mí? No me jacto de como Dios ha hecho esto… todos ustedes son la Iglesia de Dios porque yo soy…” (Extractos de A. J. Tomlinson, El Profeta de la Sabiduría Ungido de Dios de 1943) ¡Qué declaración, y que verdadera! El hecho es que la profecía y el tiempo de Dios hicieron que fuera este hombre el que recibiera la revelación de la Iglesia en la cumbre de la Montaña Burger en lo que se conocería como los Campos del Bosque. A. J. Tomlinson dejó en claro que era, y es, La Iglesia de Dios y el relato muestra que él fue el primero con el entendimiento y la revelación dados a él para tomar el pacto para hacerse miembro de La Iglesia en este lado de la Edad Oscura. En relación con el Levántate, Resplandece, el 13 de junio de 1903, y el descubrimiento de La Iglesia de Dios, él llegó al conocimiento de su misión y cumplimiento profético al verse a sí mismo en la Biblia (como él dijo, “sin nombre, yo estaba ahí”). Jeremías reveló el momento en que este hombre se acercaría y ablandaría su corazón con Dios, como luego fue marcado en lo alto de la montaña en los Campos del Bosque. “Y de él será su fuerte y de en medio de él saldrá su enseñoreador; y haréle llegar cerca, y acercaráse a mí: porque ¿quién es aquel que ablandó su corazón para llegarse a mí? Dice Jehová” (Jer. 30:21). Dios dio la revelación divina cuando el hermano Tomlinson se acercó humildemente a Dios en oración que prevalecía, recibiendo una visión de la Iglesia (También vea: 2 Cronicas 6:32, 33 “y también al extranjero”). ¿No está usted agradecido de que también usted puede recibir esta visión? La oración prevaleciente “la” encontrará cuando el “Padre” la revele (Mt. 16:17).

De la misma forma, la Iglesia ha reconocido su propia peculiaridad profética a través de los años. El tiempo de la profecía había llegado para el Levántate, Resplandece de Isaías 60:1, pero también hay muchas más escrituras que se relacionan con ese evento, incluso señalando el lugar (Is. 49:19; Ez. 17:3-5; Sal. 132:4-6) y la estación (Cantares 2:10-13). El tiempo en el que surgió la Iglesia, y los acontecimientos del siglo pasado también relataron a la Iglesia su progreso y validaron aún más su curso. Hemos visto que las profecías se cumplen con los inventos exitosos de tales cosas como los aviones – el primer vuelo fue en el mismo Estado (Carolina del Norte) y el mismo año que la Iglesia resurgió – 17 de diciembre de 1903 (Is. 60:8; Ec. 10:20, presas (Nah. 2:6), automóviles (Nah. 2:3, 4), motocicletas (Nah. 3:2), satélites y estaciones espaciales (Abd. 1:4), revelaciones espirituales de los Campos del Bosque donde David dijo que la Iglesia fue encontrada (Sal. 132:6; Hab. 2:2, 3; Is. 60:1), y la bandera de la Iglesia (Sal. 60:4; Is. 5:26, 13:2), por nombrar unos cuantos. Varios ejemplos en las Escrituras se refieren a “el día de su preparación.” Creemos que estas cosas puede ser un indicador de tiempo para ayudar a señalar el hecho de que Jesús viene por Su Iglesia. Debemos predicar el mensaje de la Iglesia como el redil de Dios y el lugar de reunión de Sus ovejas (Juan 10:16; Cantares 6:9). El programa es que habremos cumplido nuestra tarea dada y cumplir toda la profecía y las cosas escritas para que podamos cumplir. Es decir, en parte, haber predicado el evangelio completo al mundo con la influencia del pueblo de Dios y haber alcanzado el estado de perfección.

Fue A. J. Tomlinson quien se unió a la Iglesia con el entendimiento de que era, y es, La Iglesia de Dios de la Biblia, no que va a ser, ¡sino que es! (Este lugar, la cabaña de W.F. Bryant, está marcada en los Campos del Bosque por la marca del Levántate, Resplandece). En otras palabras, ¡es la Iglesia, actualmente, según las Escrituras y las Profecías que se escriben sobre ella! No debemos dejar de predicar a Jesús y la cruz, predicar el reino, predicar la doctrina y predicar la Iglesia, ¡PREDICAR TODO! Esa es la comisión que se ha dado. Debemos llevar el mensaje completo a todo el mundo y solo a través de Dios se realizará esta gran tarea. Recuerde que fue Cristo quien pagó el precio por “la iglesia del Señor, la cual ganó por su sangre” (Hch. 20:28) e hizo esta distinción por nosotros.

El hermano A. J. Tomlison fue ese hombre que se acercó y ablandó su corazón con Dios y oró y prevaleció (Jer. 30:21). M. A. Tomlinson fue el David de la Iglesia cuando el Espíritu Santo dijo que debía traer a “su hijo menor” y ungirlo, así como Dios hizo que Samuel ungiera al hijo menor de Isaí (1 S. 16:11, 12). El hermano Robert Pruitt fue el hombre llamado a pararse en el portillo y completar el vallado y dirigir al remanente fiel o “la tercera parte” en 1993 (Ez. 22:30). El hermano Stephen Smith contendió fielmente (Judas 1:3) siguiendo el mismo camino que el hermano Pruitt, estabilizando a la Iglesia en tiempos tumultuosos y animando a una mayor santidad, oración e ir a la perfección. Nuestro actual Supervisor General tiene un espíritu excelente y se escribirá más de nuestro tiempo actual, pero seguramente esta Escritura se aplicará a medida que seguimos adelante, “Cosas ilustres son dichas de ti, Ciudad de Dios” (Sal. 87:3). Todo lo que hacemos medirá hasta la cuerda de plomada (Amós 7:7, 8), centrado en el libro. Cada separación que tuvo lugar en la Iglesia, de esa en el 325 A.D. del 1923 al 1993 se habla de estas a través de la profecía, lo cual es otro mensaje. ¡Confirmemos que la tercera parte será presentada! (Zac. 13:9). El programa de la perfección, el nombre, la misión, la Bandera de Amor, TODO ESO y más es una señal de la peculiaridad de la Iglesia en las Escrituras.

Debemos tener cuidado de no elevarnos como individuos. Hubo un momento en la historia durante la 51ra Asamblea en la que se emitió un fallo porque una persona creía estar en el espíritu y el poder de Juan o su ministerio como uno de los dos testigos del Apocalipsis. Esta persona (nuestro primer Secretario del AMIP, Grady Kent), aunque muy inspirado al principio y capaz de atraer multitudes y predicar durante horas bajo la unción, aparentemente se exaltó en su percepción de sí mismo y su ministerio. También hubo otros problemas que se desarrollaron, incluyendo su entendimiento de la teocracia, etc., que trajeron la corrección de parte del liderazgo. La Asamblea dictaminó en contra de sus afirmaciones, ya que no lo respaldaron a él ni a su ministerio de esta manera, ni aprobaron dichas declaraciones o prácticas. La resolución declaraba: “¿Apoya la Iglesia los intentos de sus ministros de identificarse a sí mismos u otros ministros como los dos testigos mencionados en Apocalipsis 11? ¿Aprueba que alguien indique que él es Juan el Teólogo? Respuesta: No” (51ra MA, Pag. 111). En lugar de someterse al gobierno de la Iglesia con los incalculables intentos realizados para restaurarlo y ayudarlo, Kent se fue y comenzó su propio trabajo en 1957, llamándose a sí mismo “Obispo Principal.” En 1956, se observó que él decía algo así como “si pierdo la cabeza y dejo la Iglesia, no me siga.” Su lápida decía, “San, Juan 11” durante muchos años, pero ese título ahora está oculto por una placa de metal, por alguna razón, cubierto por la iglesia que él comenzó. Saber quiénes somos y para qué somos enviados a hacer en cumplimiento de la profecía va más allá de nosotros mismos como individuos, y la gloria por todo lo logrado se dirige a Dios. Esto no significa que el mensaje de la Iglesia deba disminuirse o dejarse de lado. ¡Dios no permita que la Cabeza sea separada del cuerpo! Nuestro mensaje debe ser un mensaje balanceado como el hermano M. A. Tomlinson escribió (MAB, 9 de diciembre de 1978), págs... 3, 4). ¡Cada miembro fiel debería encontrarse en el trabajo y completarlo! Esperamos con interés las profecías que aún no se han cumplido y, sobre todo, cuando la Novia se ha preparado para Su regreso (Ap. 19:7), sin “mancha ni arruga, ni cosa semejante” (Ef. 5:27).

¿Haremos como Pablo, Juan, Esteban, A. J. Tomlinson, o como otros tantos que fueron fieles? ¡Tal vez hoy Dios está levantando algunos “pequeños David”! Quién sabe, pero tal vez usted es uno que hará humildemente algunas cosas especiales para la gloria de Dios en los últimos días. Todos tenemos una parte y sabemos que la Iglesia hará “cosas más grandes” como Él nos dice en Su Palabra. ¿Seguiremos predicando la Palabra sin transigir como ellos lo hicieron? ¿Sabemos sin duda, a través de la revelación divina del Padre, que esta es La Iglesia de Dios? (Mt. 16:17). Si es así, no deberíamos tener ningún problema para entusiasmarnos con este mensaje y proclamar estas verdades al mundo entero como lo hicieron otros hombres en su tiempo. Ellos estaban entusiasmados y alborotaron al mundo con el mensaje (Hch. 17:6).

¡Nuestra era debe ser uno de los momentos más emocionantes de la historia de La Iglesia de Dios! ¡Que esta generación tome este ejemplo y ame y proteja este mensaje con todo su corazón! ¡La casa postrera será mayor que de la primera (Hag. 2:9)! La peculiaridad profética atraerá a la gente a esta Nación Santa. ¿Quién o qué será lo próximo a ser completado por el Cuerpo de Cristo que revelará a Jesús más y hará brillar más nuestra luz en esta presente oscuridad? El tiempo, la dedicación, la oración, la responsabilidad de las almas, la valentía acerca del mensaje y el entendimiento de nuestro papel nos llevarán adelante, y por supuesto, al cumplimiento final del plan de Dios. ¿Qué parte de la Biblia ayudará a cumplir como miembro en particular? Permítanos con santa valentía proclamar el mensaje de los últimos días de la Iglesia con Jesús como la Cabeza y predicar con fervor “todas las cosas que os [el Señor] he mandado.” Seamos como aquellos “entendidos en los tiempos, y que sabían lo que Israel debía hacer” (1 Cr. 12:32) y como aquellos de quienes la Escritura dijo, “Y leían en el libro de la ley de Dios claramente, y ponían el sentido, de modo que entendiesen la lectura” (Neh. 8:8). Trabajemos y juntémonos en unidad, uniendo esas cosas que dividen, ¡llenos del celo del Señor! Como el Himno antiguo declara: “Las puertas del infierno no prevalecerán, ella llegará a su destino. La Esposa de Cristo, la elegida, la Iglesia en la Profecía.”

¿QUIÉN ES ÉSTA QUE SUBE DEL DESIERTO?

Christopher Clarkson – Palatka, FL

“Yo soy de mi amado, y mi amado es mío” (Cantares 6:3). Los Cantares de Salomón son una historia de amor llena de poderosas imágenes. La palabra amado conlleva la idea de anhelar a alguien y preferirlo por sobre todos los demás. En este libro vemos un amor apasionado entre el rey y su “esposa elegida.” Describen su amor y atracción del uno para el otro; su deseo de estar juntos y la tristeza cuando están separados. ¡Oh, qué maravillosos elogios estas dos almas “enfermas de amor” otorgan mientras hablan de la profundidad de su amor y la búsqueda sin fin de cada uno!

Una hermosa tipología de Cristo y Su Iglesia nos es revela a través de “El Cantar de los Cantares de Salomón.” Cuando estas dos personas usan mucho simbolismo en su descripción del uno del otro y su relación, emerge una imagen maravillosa de las características de la esposa de Cristo (La Iglesia de Dios) y el Esposo (Jesús). Analicemos este cantar y demos un pequeño vistazo a este maravilloso libro llamado “El Cantar de los Cantares.”

“¿Quién es ésta que sube del desierto como columnita de humo, sahumada de mirra y de incienso, y de todos polvos aromáticos?” (Cant. 3:6). Se desconoce si este versículo habla del rey o de su novia. Qué hermoso pensamiento que a cualquiera pudo ser atribuido esta descripción. Cuando salen de un lugar de oscuridad, se nota rápidamente que, aunque la identidad aún no se revela, las características son de una mujer que está bien privilegiada o de la realeza. Ninguna persona ordinaria podría permitirse un adorno tan caro como aquí se representa. Aunque se adorna con todos los polvos del comerciante, se notan dos perfumes. Estos perfumes (aceites, incienso), mirra e incienso, eran muy apreciados, conocidos por ser extremadamente poco común y caros, y de gran variedad de usos, incluido medicinales. Su valor era incluso mayor que el oro. Descrito como “columnita de humo” obviamente no hay moderación en el uso de estos perfumes.

La mirra y el incienso son similares en muchos sentidos y son mencionadas en todas las Sagradas Escrituras. Los árboles que producen estos perfumes se encuentran predominantemente en la Península Arábica, por lo que son extremadamente raros. Para extraer los perfumes de estos árboles se hace exactamente de la misma manera; los arboles son lacerados repetidamente cortándolos. Esto cortes perforan los depósitos dentro de la corteza de los árboles y la savia fluye lentamente de ellos y gotea por el árbol. La mirra “el príncipe de las especias” significa gotear, un flujo hacia abajo, una gota. También significa ser amargo. El incienso conocido como “un regalo del desierto” y como el “aroma de la purificación” significa blanco y corazón. Tanto la mirra como el incienso, aunque son descritos como embriagantes, dulces y agradables en sus aromas, son amargos al gusto. Las gotitas de savia llamadas “lagrimas” se recolectan cuidadosamente y se procesan para obtener perfume, aceite o incienso. En algún momento se valoraron más que el oro por su escasez, aroma y cualidades curativas.

“Cuanto a Jesús de Nazaret; cómo le ungió Dios de Espíritu Santo y de potencia; el cual anduvo haciendo bienes, y sanando a todos los oprimidos del diablo; porque Dios era con él” (Hch. 10:38). Jesús, el Rey de reyes, podría describirse como el que sube del desierto o la oscuridad. Su llegada mansa y humilde a este mundo no era indicativa de realeza, sino más bien de un pobre. Sin embargo, siendo ungido por el Espíritu Santo, tenía todos los polvos del mercader para hacer el bien. Nada faltaba en Jesús. Él demostró perfectamente todo el fruto del Espíritu, enseñó la doctrina del Padre, y “anduvo haciendo bienes.” Sin embargo, con todo el bien que logró, Su propósito fue buscar y salvar lo que se había perdido; ser un Médico para aquellos que estaban enfermos. En el ministerio de Cristo se muestran dos poderosas demostraciones de la voluntad y provisión de Dios para el hombre. Jesús estuvo cerca “sanando a todos los oprimidos del diablo.” Dios nos dice, “Yo soy Jehová tu Sanador” y “El que perdona todas tus iniquidades; el que sana todas tus dolencias.” El más costoso de todos los perfumes fue encontrado en Cristo. El precio fue grande, pero se humilló a Sí mismo y se hizo obediente a la voluntad del Padre. Él bebió el trago amargo y “herido fué por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz sobre él; y por su llaga fuimos nosotros curados.” Él llevo nuestros pecados y enfermedades y fue golpeado con muchas llagas y lastimado con muchas heridas. Su carne fue perforada una y otra vez y fluyó la sangre del Salvador del mundo. Verdaderamente la Sangre de Cristo el “príncipe de las especies” y un “aroma de purificación” conocido por hacer que el corazón sea blanco y el cuerpo entero. Oh, alabado sea Dios, verdaderamente poco común y costoso perfume. Estos solo se podían encontrar en un solo lugar, solo un sacrificio, solo la sangre del precioso Hijo de Dios. El precio fue grande, el sabor amargo, pero el aroma embriagador, dulce y placentero, trayendo sanidad al cuerpo y al alma. Mas preciosos que todo el oro del mundo son estos dos perfumes; la salvación y la sanidad divina.

“Tus dos pechos, como dos cabritos mellizos de gama, que son apacentados entre azucenas. Hasta que apunte el día y huyan las sombras, iréme al monte de la mirra, y al collado del incienso” (Cantares 4:5, 6). Cuando los adornos de la Esposa son descritos, Salomón y por lo tanto Cristo ven a la Esposa como poseedora de los atributos de estos dos preciosos y costosos perfumes. Como dos montañas o collados, Dios ha dado la salvación y la sanidad divina a La Iglesia de Dios como doctrinas predominantemente importantes. Al igual que los mellizos, están estrechamente conectados y son similares, ambos provistos por el mismo sacrificio en la expiación. Se ha dicho con razón que es difícil separar la sanidad divina y la salvación; donde se menciona uno a menudo encontrará el otro. El Rey describe a Su esposa teniendo estos atributos de tal belleza y provisión. Su deseo es “Iréme al monte de la mirra, y al collado del incienso.” Se cree que tal vez en el reino de Salomón esos semejantes lugares existían. Sea que existieran o no, él describe a su esposa de esa manera. Como un monte y un collado llena de estos perfumes poco común y costosos y todas sus cualidades. Jesús desea que Su esposa tenga y se regocije en todo lo que Él ha provisto para ella. Él la ve así, pero no está satisfecho con solo verla de esta manera. Él desea llegar a estos lugares. Para hacernos a Su imagen divina. La doctrina es maravillosa, pero Cristo debe estar obrando a través de la doctrina de la Iglesia. Esta imaginería y simbolismo no es exclusivo de El Cantar de los Cantares de Salomón. Cuando Dios llamó a sus hijos de la esclavitud egipcia (pecado), era Su voluntad darles una herencia “una tierra buena y ancha, a tierra que fluye leche y miel.” Esta es una metáfora que usa el simbolismo de la tierra como una madre que alimenta al pueblo de Dios.

“Yo soy muro, y mis pechos como torres, desde que fuí en sus ojos como la que halla paz” (Cantares 8:10).

Cuando los espías regresaron de espiar la tierra prometida, dijeron: “ciertamente fluye leche y miel.” Dios había provisto un lugar con todo para bendecir y sostener a Su pueblo y para que ellos sean “el gozo de toda la tierra.”

Dentro de las páginas de las Sagradas Escrituras está la revelación de la esposa perfecta, santa y hermosa; completamente madura y favorecida por Dios mismo. Ella es un muro de protección y sus pechos como torres. Así como Raquel era hermosa, de lindo semblante y amada por Jacob, así, también es el destino de La Iglesia de Dios. Todos los polvos del mercader nos han sido provistos. Sin embargo, el deseo del Señor es que lleguemos a la madurez. La unción del Espíritu Santo y el poder esperan a una esposa fiel y madura.

“Para que maméis y os saciéis de los pechos de sus consolaciones; para que ordeñéis, y os deleitéis con el resplandor de su gloria” (Is. 66:11). Qué hermosa esposa el Señor se ha provisto para Sí mismo y Su pueblo. Nosotros no solo predicamos la doctrina. No solo predicamos acerca de la salvación y una y otra vez y fluyó la sangre del Salvador del mundo. Verdaderamente la Sangre de Cristo el “príncipe de las especies” y un “aroma de purificación” conocido por hacer que el corazón sea blanco y el cuerpo entero. Oh, alabado sea Dios, verdaderamente poco común y costoso perfume. Estos solo se podían encontrar en un solo lugar, solo un sacrificio, solo la sangre del precioso Hijo de Dios. El precio fue grande, el sabor amargo, pero el aroma embriagador, dulce y placentero, trayendo sanidad al cuerpo y al alma. Mas preciosos que todo el oro del mundo son estos dos perfumes; la salvación y la sanidad divina.

“Tus dos pechos, como dos cabritos mellizos de gama, que son apacentados entre azucenas. Hasta que apunte el día y huyan las sombras, iréme al monte de la mirra, y al collado del incienso” (Cantares 4:5, 6). Cuando los adornos de la Esposa son descritos, Salomón y por lo tanto Cristo ven a la Esposa como poseedora de los atributos de estos dos preciosos y costosos perfumes. Como dos montañas o collados, Dios ha dado la salvación y la sanidad divina a La Iglesia de Dios como doctrinas predominantemente importantes. Al igual que los mellizos, están estrechamente conectados y son similares, ambos provistos por el mismo sacrificio en la expiación. Se ha dicho con razón que es difícil separar la sanidad divina y la salvación; donde se menciona uno a menudo encontrará el otro. El Rey describe a Su esposa teniendo estos atributos de tal belleza y provisión. Su deseo es “Iréme al monte de la mirra, y al collado del incienso.” Se cree que tal vez en el reino de Salomón esos semejantes lugares existían. Sea que existieran o no, él describe a su esposa de esa manera. Como un monte y un collado llena de estos perfumes poco común y costosos y todas sus cualidades. Jesús desea que Su esposa tenga y se regocije en todo lo que Él ha provisto para ella. Él la ve así, pero no está satisfecho con solo verla de esta manera. Él desea llegar a estos lugares. Para hacernos a Su imagen divina. La doctrina es maravillosa, pero Cristo debe estar obrando a través de la doctrina de la Iglesia. Esta imaginería y simbolismo no es exclusivo de El Cantar de los Cantares de Salomón. Cuando Dios llamó a sus hijos de la esclavitud egipcia (pecado), era Su voluntad darles una herencia “una tierra buena y ancha, a tierra que fluye leche y miel.” Esta es una metáfora que usa el simbolismo de la tierra como una madre que alimenta al pueblo de Dios.

“Yo soy muro, y mis pechos como torres, desde que fuí en sus ojos como la que halla paz” (Cantares 8:10).

Cuando los espías regresaron de espiar la tierra prometida, dijeron: “ciertamente fluye leche y miel.” Dios había provisto un lugar con todo para bendecir y sostener a Su pueblo y para que ellos sean “el gozo de toda la tierra.”

Dentro de las páginas de las Sagradas Escrituras está la revelación de la esposa perfecta, santa y hermosa; completamente madura y favorecida por Dios mismo. Ella es un muro de protección y sus pechos como torres. Así como Raquel era hermosa, de lindo semblante y amada por Jacob, así, también es el destino de La Iglesia de Dios. Todos los polvos del mercader nos han sido provistos. Sin embargo, el deseo del Señor es que lleguemos a la madurez. La unción del Espíritu Santo y el poder esperan a una esposa fiel y madura.

“Para que maméis y os saciéis de los pechos de sus consolaciones; para que ordeñéis, y os deleitéis con el resplandor de su gloria” (Is. 66:11). Qué hermosa esposa el Señor se ha provisto para Sí mismo y Su pueblo. Nosotros no solo predicamos la doctrina. No solo predicamos acerca de la salvación y del favor de Dios. Dios nos ha llamado a estar separados y únicos, el cuerpo de Cristo. Ciertamente la carne, el mundo y el diablo tratarán de obstaculizarnos y disuadirnos. Pero debemos avanzar, confiar y obedecer. Citando a nuestro pasado Supervisor General, Robert J. Pruitt, “Cada uno de nosotros, todos y cada uno de los miembros, y todos y cada uno de los ministros, sin excepción, deben entrar en la mentalidad de ‘avanzar hacia la perfección.’” ¡Oh, que gloria le espera a La Iglesia de Dios mientras avanzamos más cerca de Aquel que está liderando! Pronto la Iglesia de Dios cumplirá las Escrituras. Porque ciertamente se habla de un Rey y Su esposa, “¿Quién es ésta que sube del desierto como columnita de humo, sahumada de mirra y de incienso, y de todos polvos aromáticos?” (Cantares 3:6).

¡ALABADO SEA EL SEÑOR, YO ESTABA ALLÍ!

Bettie Johnson Marlowe, Cleveland, TN

No tuve el privilegio de conocer al Hermano A. J. Tomlinson, pero a través del testimonio de mi padre de su poderosa oración, recibí un conocimiento del pasado Supervisor General, el cual atesoro. Mi papá, Luther O. Johnson, me contó de un año que el hermano Tomlinson vino a la Convención de Estado de Carolina del Norte que se celebró en una carpa. “Cuando se arrodilló para orar, el suelo tembló,” recordó mi padre. El hermano Tomlinson tenía familiares en High Point, Carolina del Norte, los propietarios de Tomlinson Chair Company.

Para comenzar mi “Viaje en la Historia,” tengo que comenzar con esta historia: El primer pastor de High Point (1927-1934), Hermano W. A. Elks, llevó un autobús lleno de personas para ir a la Asamblea en 1933. Las licencias de conducir apenas comenzaban a ser necesarias–él no tenia una. Mientras conducía por las montañas fue detenido por un policía que pidió ver la licencia de conducir del Hermano Elks, en la cual el Hermano Elks pisó el acelerador y se alejó. Persecución seguida; fue detenido nuevamente.

“¿Para qué hiciste eso?” preguntó el policía. “Quiero ver tu licencia de conducir.”
“Oh, pensé que habías dicho que querías verme conducir.”

Cuando tenía 8 años, el hermano C. L. Taylor (su esposa era Julia Taylor–una enérgica pequeña predicadora) era el Supervisor de Estado de Carolina del Norte. Recuerdo haberlo visto cuando estaba arrodillado en el altar una noche. Sus zapatos tenían agujeros en las suelas. Él no tenía un automóvil y caminaba a todas partes.

Ese año la iglesia estaba siendo remodelada y los servicios se llevaban a cabo en un almacén. Amos J. Creel, el hijo de nuestro pastor, C. V. Creel, celebró un avivamiento en mayo de 1944. Yo era una de una docena de otras personas de mi edad que fuimos salvas y fuimos bautizadas por el hermano Amos. Él también me recibió en la Iglesia. Quien lo sabría, que 50 años después, como Supervisor del Estado de Alabama, me pediría que elaborara planes para las oficinas en el tabernáculo de Alabama. Su hermana Betty, 15, era la líder de la BLV y maestra de jóvenes casados de la Escuela Dominical, y 40 años después, nuestros hijos fueron amigos.

El hermano Amos era alto (él podía lanzar su pierna sobre el pulpito cuando predicaba), rubio, apuesto predicador, y varias jóvenes en Carolina del Norte tenían sus ojos puestos en él. Una se acercó a él un día y le reveló, “Dios me dijo que deberíamos casarnos.” El hermano Amos simplemente echó hacia atrás la cabeza y se rio, diciendo: “¡si Dios quisiera que me casara contigo, ¿no crees que me lo hubiera dicho a mi primero?!” Él después de casó con Dorothy Reese. Ella sirvió como Directora de Campamento durante años y aprendí mucho de ella. E incluso tuve sus hijos en mi Campamento en Tennessee.

Todavía estoy alabando a Dios porque estuve en la Asamblea General de 1944. Tantas cosas pasaron. Primero nos detuvimos en los Campos del Bosque para el programa de Pre- Asamblea. Ese año, no había escalones para subir a la Montaña de Oración y subíamos jalándonos por una cuerda a lo largo de un sendero que pasaba junto al Árbol del Testimonio. El altar largo no había sido construido aún, pero el lugar donde el Hermano Tomlinson había “orado y prevalecido” estaba marcado por un cartel y piedras.

Al otro lado del valle, los 10 Mandamientos fueron construidos con tablas pintadas, esto fue una mejora de la cal utilizada anteriormente. La Cruz de Todas las Naciones estaba en su lugar y la Banda de las Bahamas marchó por el polvoriento camino hacia la cima de la montaña para la dedicación. Niña que era, bajé la montaña por el antiguo camino, balanceándome de tronco en troco de un árbol hasta que llegué al valle. El segundo servicio bautismal se llevó a cabo en la piscina que Florida financió el año anterior. El pabellón era de celosía pintada de verde. Recuerdo que una pequeña casa todavía estaba en la ladera y la gente estaba sentada en el porche mirando el acto. El cuidador era el hermano Tugman, suegro de Clement Lynch, el Coordinador de Estado de la BLV de Carolina del Norte, antes de ser nombrado Supervisor de Estado.

La entrada principal había sido construida, financiado por las iglesias de Michigan y el sepulcro por las iglesias de Tennessee. El “Monumento Conmemorativo de la Visión” fue financiado por las iglesias de Luisiana.

Mas tarde ese año, el Dr. y la Sra. Frank Bowen trajeron plantas de la Tierra Santa para embellecer los Campos del Bosque. Estas fueron plantadas en el jardín alrededor del sepulcro.

Y luego, no podía creer que estuviera realmente en Cleveland. Las calles de alrededor del tabernáculo estaban bloqueadas y la gente en todas partes. Arriba y abajo de la Avenida Central y de la calle Short había todo tipo de lugares de comida, cabinas fotográficas y puestos de recuerdos. La gente también vendía sándwiches en la calle. Recuerdo que uno te vendía una barra de chocolate, que era difícil de encontrar, si comprabas un sándwich. Solo había un restaurante, una cafetería en el Hotel Cherokee, un restaurante y el Snack House en Cleveland. Los puestos de comida eran el alimento principal para los delegados de la Asamblea. Y como no había moteles, los residentes de Cleveland abrieron sus casas, colgando sábanas en los rincones de las habitaciones para proporcionar alojamiento.

Nota: Conocí a otra niña de mi edad y su madre tenia mucho dinero, y ella nos compró globos, helado y todo lo que queríamos. Mis padres no tenían mucho dinero. Ellos estaban durmiendo en la cajuela del vehículo y comiendo sopas de latas calentadas por el sol en la ventana trasera. Mi abuelo tenia un puesto de hamburguesas y mi tía, tío y yo dormíamos en su camioneta estacionada al lado. El olor de una hamburguesa todavía despierta esos maravillosos recuerdos.

El punto culminante de esa Asamblea fue la unción del Espíritu Santo del hermano M.A. Tomlinson como Supervisor General el viernes 15 de septiembre. Estaba paralizada por el mover de Dios y aun no puedo evitar llorar al pensar en esa maravillosa ocasión. Hubo una proclamación de L.V. Jones, un mensaje e interpretación y un ondear de pañuelos. Los Supervisores de Estado le levantaron las manos al hermano Tomlinson y todos los que pudieron, le pusieron las manos encima.

Era casi mediodía cuando el hermano Tomlinson dio su mensaje anual. Me puse de pie mientras él dirigía a la congregación en la promesa de la bandera e incluso cuando tenia 8 años, me di cuenta de la importancia de estos sucesos. En estos momentos, apenas puedo ver lo que estoy escribiendo a través de las lagrimas que siguen llegando. ¡Cómo alguien puede describir la presencia del Señor en tal evento!

No pude quedarme quieta en esa Asamblea. Dancé por los pasillos como todos los demás. No puedo decir que estuve en el Espíritu todo el tiempo, pero yo estaba feliz. Sentí al Señor y quería unirme al regocijo. Recuerdo que alguien les dijo a mis padres, “Esa niña está pasando un buen tiempo.”
Amos Creel estaba en la escena mientras él y el secretario de la BLV Willard Boyles le presentaban un automóvil al hermano Tomlinson. Hubo un accidente más tarde y la hermana de Amos, Sella, quien estuvo también en el accidente, le quedó una cicatriz en la frente por el resto de su vida.
En la 39na Asamblea, la pintura de Inspiración original (Cristo) y el retrato de A. J. Tomlinson, pintado por el artista J. M. McConnell, fueron presentados a la Iglesia.

Varias primicias surgieron en esa Asamblea:
El AMIP tuvo su primer programa de Asamblea moderado por Grady Kent, quien había sido nombrado el año anterior.

Fue la primera vez que escuché como tocaba el piano Beulah Miracle bajo el poder el Espíritu Santo, y usted debería haber visto a Marie Wilson, mientras danzaba en el Espíritu, saltando de un balcón a otro, y sin perder un paso.

Fue la primera vez que escuché un reporte del Comité de Asuntos y Preguntas y fui adicta a las sesiones de negocios desde entonces. Sentí que Dios, Él mismo, aquietó el cielo para escuchar lo que estaba haciendo Su Iglesia. La discusión incluyó la Coca-Cola y el permanente de cabello.
Nota: Mi papá me enseñó acerca de la Iglesia a través de los años y a estimar a nuestros líderes. Estoy segura de que mis profesores estaban confundidos cuando regresaba en enunciados las palabras asignadas, y obtenían información sobre la Esposa de Cristo y la doctrina de la Iglesia.

El hermano Queener me contó mas tarde sobre la discusión de “beber de una botella.” Él dijo que escuchó todos los comentarios pros y contra, luego decidió acercarse al micrófono. “Donde he estado en el campo misionero” dijo, “usted estaría feliz de beber de la impresión de pezuña de un caballo.”
Joyful News Broadcast se convierte en una revista oficial de auxiliar. Unos ocho años más tarde, escribí mi primera historia en Joyful News. Cuando solicité el puesto de trabajo en el periódico Cleveland Banner, esa historia publicada fue parte de mi referencia, junto con varios Mensajeros Ala Blanca, material de Campamentos de Jóvenes y lecciones de la Escuela Dominical. ¡Mire cómo trabaja Dios!

Personal para mí: la hermana Pattie Scotton habló el miércoles y repartió pañuelos ungidos. A principios de ese año, estaba yo mostrando principio de paperas y tenia fiebre alta. Mis padres, en medio de la noche, me llevaron a casa de la hermana Scotton para que orara por mí. Recuerdo que esa querida dama de color ahuecó sus manos alrededor de mi rostro y oró para que la niña sanara. Nunca se hincharon las paperas y, aunque estaba cerca de personas que tuvieran paperas a lo largo de mi vida, nunca contraje las paperas. La hermana Scotton era la Matriarca de la iglesia en High Point y tenia fama de ser una guerrera de oración. Cuando asistíamos a las reuniones en la iglesia de personas de color (Las convenciones se llevaron a cabo allí ya que era un edifico más grande que el nuestro), las hermanas vestían de blanco, gritaban y alababan al Señor. Ella era la madre de Ralph Scotton y de los otros Scotton y abuela de Sons of Harmony quienes fueron muy populares durante varios años. Años más tarde, recuerdo en la Convención de Estado de Carolina del Norte, veía a este niño bailando en el pasillo. Él era Bruce Scotton, quien predicó el mensaje de sanidad en la Asamblea cuando creció y se casó.

Mi papá me contó sobre el tiempo a principio de la década de 1950 cuando el Espíritu Santo reafirmaba al hermano Tomlinson. Él y el hermano Ralph estaban al lado derecho del lugar. Papá dijo que sintió un rayo del Espíritu y el hermano Ralph expulsado de su silla a la puerta y corrió hacia la tribuna y ayudó a levantar las manos del hermano Tomlinson mientras daba un mensaje del Espíritu Santo.

Tengo una confesión que hacer. Como dije antes, los puestos se ponían a lo largo de la Avenida Central y la calle Short y mi puesto favorito era el de pan de dulce (snowball). Un día, varios de nosotros los jóvenes decidimos subir y sentarnos en el balcón. No quería tirar mi pan de dulce (snowball), así que lo llevé conmigo y me senté cerca de la ventana con vista a la calle Short. Cuando terminé, arrojé el papel desenredado. ¿Adivina quien estaba caminando por la acera? El hermano E. H. Griffith. Este cayo en la corona de su sombrero. Él fue directamente al micrófono y lo dijo a toda la Asamblea. Pero nunca supo quien lo hizo hasta que escribí una columna y lo dije en el periódico Banner en 1987. Y finalmente le dije al hermano Tomlinson cuando leo los nombramientos desde el estrado. Cuando entré a la Iglesia en Peerless Road el siguiente domingo, el hermano Tomlinson me encontró en la puerta–su dedo apuntado hacia a mí.

No puedo relatar todo lo que experimenté en esos años, así que me estoy saltando el programa de Pascua de 1948. Era la primera vez que veía el programa de Pascua. Por primera vez, el programa incluía eventos desde el Gethsemaní hasta el Aposento Alto. Comenzó antes del amanecer, y al rodar la piedra, la dinamita sacudió esas montañas. Entonces se encendieron las luces que revelaban la piedra rodada y el ángel en la tumba vacía. J.J. Steward de Cleveland escribió en el Mensajero Ala Blanca, “Oleada tras oleada de gloria rodó sobre la multitud y gritos de gloria y gran jubilo se convirtieron en el propósito de la hora.”

El abogado James F. Corn, fue uno de los funcionarios de la ciudad quien habló a la Asamblea el 13 de septiembre de 1949. Sorprendentemente, cuando lo entrevisté para una historia del periódico Banner en 1987 sobre el árbol de Ginkgo en la biblioteca, él compartió sus recuerdos de ese momento conmigo.

En 1949, la primera selección del Bethel Book Club fue publicada–“Under His shadow” por Ora Mae Campbell. Creo que es digno de mención que, en 1952, “The Night Shineth” por R. O. Covey fue publicado, y todavía lo tengo.

En 1951, aquellos que asistimos a la 46ta Asamblea recordaremos el servicio de sanidad. El periódico llevó la noticia. El tabernáculo estaba abarrotado y el departamento de bomberos cerró las entradas y se colocaron ujieres para “proteger” las puertas, ya que el edificio estaba a plena capacidad. (Me las arreglé para pasar, tuve que esperar hasta que alguien salió con un bebé, y cuando les permitieron volver a entrar, simplemente tomé la mano del bebé y entré con ellos.) Los hermanos Mcgee y James Staggs predicaron los mensajes de sanidad y casi 1,900 pasaron a través de las líneas de sanidad. Fue publicada una foto del Supervisor General en el periódico donde alababa al Señor por las sanidades milagrosas. En la foto se pueden ver tres pares de muletas como evidencia de que el cojo fue sano. (Para el relato de otro testigo ocular, lea el informe del hermano C. T. Davidson en la página 583 del libro Sobre esta Piedra, Volumen 3.)

Ese también fue el año de la primera y más grande joven del orfanato, Martha Evans, se convirtió en la novia de Olen Fiveash, el matrimonio oficiado por C. T. Davidson el domingo, 16 de septiembre. Casi 20 años después, tuve sus hijos en el Campamento de Jóvenes en Tennessee el cual yo dirigí.
Y la editorial libre de deudas fue dedicada. Una capsula del tiempo fue enterrada frente el edificio “que se abrirá 2000 A.D.”

El programa del avión, que había sido lanzado años antes, estaba creciendo y en 1952 mi familia asistió a Zebulon, Carolina del Norte, aeropuerto donde se recaudó suficiente dinero para comprar un Cessna 170 para Carolina del Norte. El hermano Tomlinson voló para la reunión. Mi primer vuelo en un avión fue en un avión de la flota Ángel Blanco ese día. Leroy Field era el piloto. Mi madre estaba tan inspirada que estaba lista para comprar un avión y yo iba a aprender a volar. Eso no sucedió, aunque tomé una lección de vuelo para celebrar mi 70 cumpleaños.

La Gira de Aniversario Twin se lanzó con 50 aviones, con pilotos uniformados yendo a seis lugares diferentes. Los aviones sumaron 88 y tuvimos 100 pilotos con licencia.

Todos estábamos en casa cuando llegó la noticia de que “de la Profecía” se le agregaría a La Iglesia de Dios en 1952. Y en la 48va Asamblea, nos dieron los detalles del fallo. Mas de 40 años después, entrevisté a Virgil Carmichael, uno de los abogados que representaba el interés de la Iglesia. La entrevista fue para mostrar sus habilidades culinarias (me preparó pan de maíz), pero luego me llamó a su estudio y me contó sobre el juicio. Desde entonces él fue nombrado juez. Cuando él murió, su esposa me dio las notas personales que él usó para la defensa de la Iglesia.

Homer Tomlinson, el hermano mayor del hermano M. A. Tomlinson, apareció en los Campos del Bosque ese año. Recuerdo haberlo visto entrar con un pequeño grupo. Dio la casualidad de que yo conocía a una de las damas del grupo (de Carolina del Norte) y mientras lo veía se dirigió hacia la Montaña de los Diez Mandamientos con un mazo. Empezó a intentar romper uno de los mandamientos, pero se frustró en sus esfuerzos. Él tenía su propio fotógrafo y reportero de noticias con él.

Luego lo vi de nuevo en Cleveland. Estaba parada en medio de la Avenida Central cuando lo vi con una lata de pintura negra. Se las arregló para pintar algunas letras sobre la puerta en Bible Place, pero luego fue detenido. Mas tarde entré al tabernáculo donde el hermano Tomlinson estaba en el podio. Homer entró, subió a la plataforma y besó al hermano Tomlinson en la mejilla. Los ujieres lo escoltaron fuera del tabernáculo porque no sabían lo que él había planeado. El hermano Tomlinson fue tan amable y pidió oración por su hermano, enfatizando su amor por él.

Pero, aun así, muchas cosas buenas sucedieron ese año. Vi el modelo de la marca propuesta para el Monte Hatin presentado durante el programa del AMIP. Qué emoción saber que iba a suceder.
Este fue el primer año en que mi familia (la familia Johnson) comenzó tiempo completo en avivamientos. Tuvimos avivamientos consecutivos, nunca nos saltamos una noche, y con 17 años, recién salida de la escuela preparatoria, fue un sueño hecho realidad. Fue un regalo para mi padre, quien había sido llamado a predicar desde los 19 años y esta fue finalmente la respuesta.
También celebramos el 50ma aniversario de la Escuela Dominical junto con el 50ma aniversario del Levántate, Resplandece en 1903. La hermana y el hermano Higdon cantaron un canto que escribí para el servicio. Tuvimos un visitante especial. El Senador de los Estados Unidos, Estes Kefauver, fue escoltado al tabernáculo y se dirigió a la congregación, resaltando que era el 50ma aniversario de la Iglesia.

Thomas Duncan fue nombrado para dirigir el Broadcast Record Club con ganancias en registros para financiar programas de radio.

El año 1954 vi un nuevo pabellón de ladrillo que reemplazó el antiguo en Los Campos del Bosque. Me paré en las afueras de la multitud en la boda de Elwood Matthews y Roberta Nunnery en la nueva estructura. No sabia que 40 años más después estaría escribiendo en los ministerios de radio y televisión de la Voz de Salvación. El hermano Matthews, junto con Roberta y el personal de la Voz de Salvación, hicieron una serie de videos en Los Campos del Bosque. Un día tuvimos que cortar nuestra grabación cuando una tormenta de lluvia pasó por el pabellón. El hermano Jim Williams era el cuidador, y su esposa Georgia nos preparaba nuestro almuerzo cada día.

En 1956, se informó que la Escuela Conmemorativa Tomlinson graduó cuatro estudiantes y la escuela se abrió para que otros fuera del orfanato pudieran asistir. La escuela y el orfanato fueron apoyados por las Escuelas Dominicales. No tenia idea que 16 años después, adoptaríamos un hijo del orfanato y en 1985, él asistiría al Colegio Tomlinson.

Durante los años anteriores a la 51ra Asamblea, Grady Kent había ganado una reputación y seguidores por su predicación y promoción de los Campos del Bosque y el programa de aviones. Recuerdo que mi familia conduciría millas solo para estar en uno de sus servicios. Pero durante su mensaje a la 51ra Asamblea, hizo la declaración, “Si pierdo la cabeza y dejo la Iglesia, no se vuelva loco y me siga.” (No sabíamos lo que estaba pasando a puerta cerrada ya que el presbiterio estaba lidiando con la situación. El hermano Jess Pruitt dijo que estaban tratando de salvarlo.) Tristemente, unos meses después de la Asamblea, él se había ido, y L. S. Rhodes, el diseñador de los Campos del Bosque, terminó el año. G. A. Wilson fue nombrado el próximo año.

Llevamos a cabo un avivamiento en mayo de 1957 en la iglesia en Wildwood Avenue en Cleveland. Dios nos bendijo maravillosamente y la gente se sintió muy animada. Recuerdo que el hermano C. R. Payne recogió centavos para pagar mi membresía del AMIP y el hermano Tomlinson dijo que estaba contento de que una tercera chica de Carolina del Norte estuviera en Cleveland (refiriéndose a Mazine y Peggy Bell). El hermano Rhodes nos pidió que cantáramos “Buscando la Piedra” en la próxima Asamblea. ¡Qué honor! Parece que Dios usó ese canto para darles la victoria a la gente en un momento difícil.

Ese año, 1957, la televisión fue discutida nuevamente, y, después de una advertencia sobre lo que se veía, el Comité declaró, “…dejamos a la conciencia del individuo, tanto el ministro como el miembro, si compra o no un televisor.”

Nota: Durante las marchas de estado y nacional, los Supervisores honraban al hermano Tomlinson con regalos de su gente. Un año, el hermano Avery Sullivan repartió dólares de plata a los delegados de Arizona para dar al hermano Tomlinson. (Ese año, los Johnson trabajaron en Arizona, así que marchamos con ellos.)

Aun estábamos evangelizando y después de la mayoría de las Asambleas, el hermano Tomlinson le decía a mi papá que llevara el tráiler a su casa antes de partir para nuestro próximo avivamiento. Él lo llenaría con comida. Una vez cuando almorzamos con él en su casa en Georgetown Road, fue a su habitación y sacó camisas y pañuelos para mi papá. La hermana Tomlinson notó que los pañuelos tenían “T” sobre ellos, y ella dijo, “Milton, esos tienen una “T” en ellos. El hermano Johnson no quiere pañuelos con tu inicial.’

“Eso es para que recuerde quien se los dio,” dijo el hermano Tomlinson, riéndose. Desde el momento que lo conocí en 1944, el hermano Tomlinson nunca olvidó de quien era yo–la hija del hermano Johnson–y cada vez que él me veía, se reía y preguntaba, “¿aún Johnson?” le dije que él sería el primero en saber cuándo me comprometiera.

En febrero de 1958, tuvimos el estreno de la película producida por la Iglesia, “El Pequeño Israelita,” en la Convención de Distrito en High Point, Carolina del Norte. Me había involucrado con el Departamento Visual cuando el hermano Jack Decker era el director. El departamento había comenzado con el hermano Bancroft varios años antes. Su sucesor el hermano Decker había aceptado mi guion para la película y fue filmado en High Point con los jóvenes como actores. Uno era Jim O’Quinn, que había enseñado a la clase de adultos de la Escuela Dominical desde que era una adolescente. (Él solía llevar la bandera y liderar la marcha de los espigadores cuando tenía 11 años.) Otra era mi madre. Estábamos en avivamiento en Buras, Luisiana, cuando se fijó la fecha del estreno y mi madre y yo viajamos a través de Cleveland para unirnos al resto de la tripulación, la cual incluía las hermanas Mazine Bell y Pearline Bell Shroyer, para el viaje a High Point.

Durante el IEB en 1959, filmamos “De Pie Afuera,” con los personajes principales del personal del Departamento Visual y con los estudiantes del IEB. Barbara Highdon y Mazine Bell eran operadoras de cámara. Bonnie Cox (Grisham), la hermana de Buford Gerald Cox, interpretó a la afligida esposa de Pete Peterson (en el ataúd), y el hermano Vernon Galloway de Carolina del Sur era el visitante del infierno.

Nota: Este evento debe insertarse aquí. En 1959, mi padre le administró el pacto de la Iglesia al Hermano Ard. Él y Doris no habían estado casados por mucho tiempo cuando vinieron al avivamiento que llevamos a cabo en Laurel Hill, Carolina del Norte. Doris y yo nos habíamos conocido años antes en la Convención de Estado en Carolina del Norte cuando ella tenia 14 años. Quien sabía que 50 años después, el hermano Ard me administraría el pacto en La Iglesia de Dios, Southside.

El hermano Tomlinson, en su mensaje a la 53ra Asamblea, llamó a una cruzada de oración por la membresía. Ciertamente eso provocó el gran servicio de altar en 1959. Justo cuando el hermano Queener venía a predicar, habíamos estado cantando y alabando al Señor, el Espíritu Santo se hizo cargo. Todo el edificio estalló con el poder de Dios con bailes, gritos y oraciones. En todo el tabernáculo, llegando a los balcones, la gente estaba arrodillada y clamando a Dios. Todo el lugar estaba electrificado, al parecer, por el Espíritu Santo. Incluso afuera, la gente oraba en las aceras y en las calles. El servicio se transmitía por la radio y la gente de todo Cleveland se dirigió al tabernáculo. Algunos que habían llegado a casa ese día (domingo), se dieron media vuelta y regresaron. Fue indescriptible. Cuando recuerdo esa noche, todavía siento esa corriente de poder que tanto nos humilló, al mismo tiempo, exaltó la Asamblea a los lugares celestiales.

El programa de la Piedra de Honor se inició por el hermano L. S. Rhodes muchos años antes con las iglesias con miembros salvos dándoles una piedra de honor en la lista del Muro de Honor en los Campos del Bosque. En 1961, el programa de la Piedra de Honor se reformó dando una piedra de honor blanca a las iglesias con todos los miembros santificados. El nombre de la iglesia era grabado en rojo, simbolizando la sangre de Jesús. Durante el programa de los Campos del Bosque, las piedras de honor eran llevadas al Muro de Honor en la Montaña de Oración detrás de la Sala del Santuario.
Saltando hacia adelante: Mi esposo y yo nos casamos el 30 de octubre de 1964, oficiando el hermano G. A. Wilson, quien era Supervisor de Estado de Carolina del Sur para ese entonces. Fuimos a trabajar a Pennsylvania bajo el Supervisor de Estado hermano Malcom Linkous el primer año de nuestro matrimonio y esa sería toda una historia. Mis padres habían sido enviados a Pennsylvania por el hermano Tomlinson a trabajar en una iglesia nueva en West Hickory. Una maestra jubilada había donado un edificio y un remolque para vivir. Ella me compró mi vestido de novia.

En 1966, fuimos nombrados en Carolina del Sur, mi esposo como director de la Escuela Dominical a nivel estado y yo directora de música y Campamento. Durante el tiempo de la Convención de Distrito en 1967, tuvimos dos tragedias. Fuimos notificados de la muerte del Supervisor de Distrito y su esposa, el hermano y hermana Reece, y luego recibí la llamada telefónica del incendio de la Casa de Publicaciones.

No desanimados, la BLV lanzó una campaña para construir una nueva editorial en el terreno recientemente comprado en la calle Keith. La Iglesia comenzó a recaudar fondos para un nuevo tabernáculo que podría contener a la multitud que asistía a la Asamblea. Fue un placer ver cómo respondió la gente, especialmente el hermano Tomlinson, quien acostumbraba a saltar para mostrar su deleite.

El año siguiente, 1968, la Asamblea se celebró por primera vez en 52 años fuera de Cleveland. El Auditorio Conmemorativo en Chattanooga fue alquilado, pero eso no detuvo el desfile que llenaba las calles de la ciudad.

En 1972, la Banda de la Bahamas entró en el nuevo tabernáculo en la calle Keith. El hermano Tomlinson llamó la atención sobre las nuevas características del edificio, incluidas las cabinas en la parte trasera del auditorio circular de 10,006 asientos con micrófonos que podrían enviar y recibir. En la primera sesión, se dio cuenta de que ya estaba desbordado, tanto con las personas como con el Espíritu de Dios.

Reflexión: Recuerdo a esa hermana Marie Wilson, la que había bailado en la Asamblea de 1944, trabajó muchos días con el gerente de propiedades el hermano Henry Callis, limpiando y poniendo el tabernáculo listo para el servicio de apertura. No estaba terminado y no había alfombra en los pasillos. El hermano Hubert Vicars se dio cuenta del peligro cuando corría hacia la plataforma y resbaló dándose un duro golpe.

Los programas de auxiliares fueron mejorados en las Asambleas. Recuerdo que el Ave de Muchos Colores volaba desde el balcón hasta la tribuna en el centro del auditorio y el hermoso desfile de las Naciones el cual había comenzado con el nombramiento de Charles Hawkins como secretario de misiones. El AMIP también se superó con proyectos, ayudado por Ruther Turner, quien trabajó con el hermano Pennington varios años. Mi esposo fue el secretario de la Escuela Dominical en Tennessee y el hermano G. A. Wilson, en aquella época el Supervisor de Estado de Tennessee, asistieron al programa de la Escuela Dominical. Construimos una “iglesia” con bloques auxiliares de niños sacados de la casa de niños. Uno era Terry Spillars de 5 años y lo llevamos a casa para ser nuestro hijo.

Cuando fui a trabajar para la Voz de Salvación en 1989, me había desempeñado como editora de Estilos de Vida en el periódico Banner, y era renuente a renunciar, pero me aseguraron que era la voluntad de Dios que debería hacerlo por un tiempo. Así que estaba en el grupo que fue a Rusia en marzo de 1990 para llevar Biblias a Rusia y Ucrania. Me enteré de que se estaban llevando acabo reuniones en el Cuartel General en relación con la destitución del hermano Tomlinson y personalmente escuché comentarios despectivos sobre Los Campos del Bosque y la Bandera de la Iglesia. Una vez vi a un ministro pisotear el Mensajero Ala Blanca y declaró que no pagaría diezmos mientras el hermano Robert Pruitt fuera editor asistente. Luego, cuando nos estábamos preparando para partir hacia el aeropuerto, se hizo la siguiente declaración, “Bueno, tal vez tengamos un nuevo Supervisor para cuando regresemos.” Me fui con un corazón pesado.

No sucedió mientras estábamos en Rusia, sino poco después. El Presbiterio fue llamado y la VDS asistió para hace un video del proceso. A partir de esto, hicimos el video, “Pasando el Mazo.” Todavía puedo sentir la tristeza de la renuncia del hermano Tomlinson, en contra de su voluntad.
Estuvimos en el tabernáculo de la Calle Keith casi 10 años antes de que se sugiriera que la Iglesia hiciera un estudio para sacar a la Asamblea de Cleveland. Estaba en la primera fila, cubriendo la Asamblea para el periódico Cleveland Banner, escuchando las razones para mudarse. El hermano Mike Bridges, quien estaba fungiendo como fotógrafo de la Asamblea, estaba sentado a mi lado. Volteó hacia mí y me dijo con un suspiro, “Se fue.”

En la última Asamblea en Cleveland, 1991, se habló sobre el uso del oro. Primero fue presentado, luego nuevamente fue traído a discusión al final de la Asamblea. Al mismo tiempo, estaba trabajando en un puesto en el centro comercial y fui testigo de la campaña para acabar con la enseñanza. Luego, después de que se tomó la decisión, vi puños levantados con gritos, “Ganamos.”

Llorando, ese domingo tropecé colina arriba hasta la oficina de la VDS y también encontré a Gladys Scotton llorando en el baño. Nos abrazamos y lloramos juntas por lo que había sucedió en la Asamblea.

El próximo año, durante el reporte del Comité de Asuntos y Preguntas, estaba en la cabina de grabación móvil cuando estalló la celebración del fallo. Hubo mas regocijo por el cambio de la enseñanza 26 que por las dos naciones que se alcanzaron ese año.

Nota: Durante el tiempo que trabajé para la Voz de Salvación, también produjimos el video, “La Casa Aleluya,” escrito por Wanda Edwards, la hija mayor del Hermano Tomlinson. Esto fue sobre el hogar del Obispo A. J Tomlinson.

Cuando se introdujo el tema del liderazgo plural en la Asamblea 1991, el estudio fue asignado en 1990, yo estaba tan preocupada. Busqué al hermano Griffith para tratar de entender lo que estaba sucediendo. Él me advirtió que este era el comienzo del fin del gobierno teocrático en la Iglesia y que se estaba infiltrando antes de que la gente se diera cuenta. El hermano Ard también me dijo que otras cosas se estaban discutiendo eran una cortina de humo para llamar la atención de la gente sobre lo que realmente estaba sucediendo. En el momento en que se presentó el razonamiento para llevar la Asamblea lejos de Cleveland, yo estaba trabajando en el periódico Banner. La noticia que recibimos fue que el Jefe de Bomberos Dodd había suspendido los servicios en el tabernáculo hasta que cumpliera con los códigos de incendios. Pero nuestro director llamó a Dodd para obtener su declaración. Recuerdo claramente que el editor salió de su oficina, cruzó la sala de redacción frente a mi escritorio y dijo, “Dodd dijo que estaba bien tener la Asamblea”

En marzo de 1994, llamé al editor del periódico Banner, Goldie Wattenbarger, y le pregunté si todavía deseaba que volviera. Él dijo, “Sí, hay una vacante en el departamento de Estilo de Vida.” Mas tarde le dijo a su club y a su clase de Escuela Dominical que Dios me envió de vuelta al periódico Banner. Sé que eso fue cierto.

El 27 de abril de 1995, el hermano Tomlinson pasó a la gloria y el editor del periódico Banner me pidió que escribiera la historia sobre el amado residente de Cleveland, el Supervisor General de la Iglesia. Fue un honor hacerlo. Fue enterrado en el cementerio Sunset en Cleveland.
Otro capitulo en la historia de la Iglesia fue cerrado. Pero otro ya había comenzado en 1993…

¿COMO PALOMAS A SUS VENTANAS?

Oscar Pimentel, Supervisor General de La Iglesia de Dios

Quizás en el pasado y en el presente no hay nadie más en La Iglesia de Dios que haya sentido una falta de compresión al leer la porción arriba mencionada de Isaías 60:8, sino yo. Es esa misma falta de entendimiento o compresión y revelación la que siempre me ha llevado a regresar a este pasaje y detenerme a contemplarlo con gran desconcierto. A menudo me sorprendía mirando intensamente la tinta negra y el fondo del papel blanco como si a través de la intensa mirada se iluminaran los ojos de mi comprensión.

No me da vergüenza mencionar mi falta de sabiduría y compresión con respecto a una parte prominente de las Escrituras la cual es a menudo referida con relación al Levántate, Resplandece de la Iglesia de este lado de la Edad Oscura. No hay nada malo en carecer de sabiduría porque, Si alguien, “…tiene falta de sabiduría, demándela a Dios, el cual da a todos abundantemente, y no zahiere; y le será dada.” (Santiago 1:5). ¿Quién de nosotros no aprecia la oportunidad de dirigirse al Señor y luego recibir de Él lo que hemos pedido?

Hace una gran diferencia cuando la sabiduría, la revelación y el discernimiento descienden del trono de Dios. Cuando la fuente no es de carne y hueso sino nuestro Padre Celestial, trae consigo vida, celo y alegría con lo que nada de este mundo puede compararse. La revelación divina no proviene de este mundo.

Recientemente una sensación de celo y alegría se ha despertado en mi alma por lo que solo puedo explicar como Dios conecta los puntos para mí para que pueda tener una mejor comprensión. Mi entusiasmo puede no ser sentido por todos, tal vez por ninguno, pero puedo asegurarles que esta pequeña pepita de oro de inspiración que me topé, mas bien, traída por la divina providencia, ha servido para consolidar aún más lo que yo sabía que era verdad y fiel. La verdadera Iglesia de Dios de la Biblia que Jesucristo organizó en 28 A.D. en el Monte Hatin surgió de la oscuridad en ese magnífico y memorable día 13 de junio de 1903. Como un símbolo para iluminar el camino para los hombres, surgió en el mismo año que el gran pájaro blanco construido por los dos hermanos históricamente conocidos como los hermanos Wright.

Los escépticos y críticos han gritado, “¡Los Wright no fueron los primeros en volar! ¿Qué de Gustave Whitehead de Connecticut; Richard Pearse de Nueva Zelanda; Clement Ader de Francia; Hiram Maxim de Inglaterra; y Alberto Santos Dumont de Brasil?” y muchas otras personas para quienes se ha reclamado el primer vuelo. Sin duda, cada una de las personas mencionadas es merecedora de su reclamo, pero toman su reclamo por ser las primeras en volar y al examinarlos cuidadosamente a través de una definición exacta y precisa de lo que constituye un verdadero vuelo. Examinándolos cuidadosamente a través de los principios de lo que constituye la aviación práctica, los únicos que pasan esa “examinación” son dos hombres, los hermanos Wright.

No nos sorprende que de vez en cuando nos encontremos con gente que está fascinada con la “posibilidad” de que la historia se haya equivocado. Piensan que debido a que la historia se equivocó, La Iglesia de Dios no tiene una “pierna en la que apoyarse” cuando correlacionan el avión y los Hermano Wright con el levántate de la Iglesia en 1903. Algunos están fascinados con las ideas de que Shakespeare puede no haber escrito las obras, que Alexander Graham Bell no inventó el teléfono, que alguien podría haber hecho un verdadero vuelo con motor antes de Wilbur y Orville Wright. Por supuesto, siempre debemos estar abiertos a nuevas evidencias que puedan llevarnos a reconsiderar los acontecimientos del pasado, pero después de varias décadas de intentar desacreditar a los Wright, los escépticos y críticos no han podido probar su caso.

Paul Garber, el primer jefe del Museo Nacional Aéreo y Espacial de Smithsonian Institution en Washington, D.C., EE.UU, afirma que lo que los hermanos Wright lograron el jueves 17 de diciembre de 1903–sus cuatro vuelos históricos–fue la “…primera vez en la historia del mundo, que una máquina más pesada que el aire, no un globo, ni una aeronave, que lleva un hombre , se había levantado del suelo debajo de su propio poder, había volado bajo control, sin reducción de velocidad, y había aterrizado sin destrozos en un punto tan alto como el de donde comenzó.” Esta es una excelente definición de lo que constituye un verdadero vuelo.

Los históricos registros nos dicen que después del 15 de septiembre de 1904, con Wilbur Wright en los controles, por primera vez lograría algo que nunca habían hecho antes o durante el vuelo–la maniobra de su maquina voladora para hacer un medio circulo. Unos días más tarde, Wilbur volvería intentar y lograría algo que nunca hicieron quienes reclamaron el primer vuelo antes de ellos ni en la historia del mundo. Él volaría su “gran pájaro blanco,” su máquina motorizada, en un circulo completo.

Un hombre cristiano con el nombre de Ames Ives Root de Medina, Ohio, de 64 años, que era un empresario que había desarrollado técnicas innovadoras para apicultura y fundó su propia empresa a fines del siglo XIX, estuvo presente como testigo el 20 de septiembre de 1904, en un lugar llamado Huffman Prairie, un prado fuera de Dayton, Ohio, la ciudad natal de los Wright. Él comenzó una publicación comercial que era parte de su compañía, Gleanings in Bee Culture, que para ese momento tenía 30 años siendo publicado. Fue en las columnas de la publicación donde escribiría su testimonio en la que se logró el primer circulo completo de un avión. Este relato no fue publicado hasta enero de 1905. No fue accidental que este hombre estuviera presente, sino que había sido invitado por los Wright para ser testigo y tomar notas detalladas precisas sobre el importante evento que estaba teniendo lugar.

Aquí hay una parte de la descripción del Sr. Root del evento tal como escribió en Gleanings in Bee Culture: “Fue mi privilegio, el 20 de septiembre de 1904 ver el primer viaje con éxito de una aeronave, sin un globo para sostenerlo, que el mundo haya hecho alguna vez, es decir, para girar los ángulos y regresar al punto de partida.

“Creo que se deben elogiar en esta misma línea. Te dije que no había otra maquina igual al trabajo que mencioné sobre la faz de la tierra; y, además, justo ahora, mientras dicto, probablemente no haya otro hombre además de estos dos que haya aprendido el truco de controlarlo.”

“Al hacer este ultimo viaje de redondear el circulo, la maquina se mantuvo cerca del suelo, excepto en el giro. Si miras un pájaro grande cuando gira en círculo, veras que sus alas se inclinan en una pendiente. La maquina debe seguir la misma regla.”

“Estos dos, quizás por accidente. O tal vez por gusto, comenzaron a estudiar los vuelos de pájaros e insectos. A partir de esto, pusieron su atención a lo que se había hecho para permitir que los hombres volaran.”

“Estos muchachos (ahora son hombres) se fueron a Sandy Waste en la Costa del Atlántica para deslizarse cuesta abajo también: pero en lugar de deslizarse sobre la nieve y hielo se deslizan en el aire.

“Ahora, esto no fue del todo diversión o juego de niños. Ellos tenían un propósito a la vista.”
Durante un vuelo, Root estaba de pies junto a Orville Wright directamente en la ruta de vuelo y describiría su experiencia de la siguiente manera:

“Cuando por primera vez giró en ese círculo, y se acercó al punto de partida, yo estaba justo frente a él; y dije entonces, y aun creo, fue una de las vistas mas grandiosas de la vista más grandiosa de mi vida.”

Sus logros no fueron poca cosa y, a mi entender, no comprendemos todo el impacto que ha tenido tal invención, ya que aviones y viajes aéreos son tan comunes en la actualidad. Fallamos en darnos cuenta de lo que trajo a los hijos de los hombres. Se iguala al descubrimiento de Cristóbal Colon del Nuevo Mundo y en ese tiempo clasificado como mayor que los automóviles eléctricos, automóviles y cualquier otro método de viaje. Tal invención y descubrimiento se consideró igual solo a la telefonía y a la telegrafía inalámbrica.

Fue en la pradera de Huffman donde el reclamo legitimo de “Primer Vuelo” fue ganado por los Wright en 1903. Esta afirmación fue reforzada aun mas en 1904, cuando su aviador logró este punto de equilibrio no solo de levantarse de la tierra bajo su propio control, volando sin perder velocidad, sostener el vuelo, aterrizando sin daño en un punto igualmente alto que aquel desde el cual comenzó, pero ahora también hizo un circulo completo y regresó al punto exacto desde donde comenzó.

Fue por providencia divina que estos dos hermanos pudieron alcanzar y superar todas las expectativas de la aviación para ese momento, mientras que otros en el pasado fallaron y no pudieron lograr estas hazañas. Dios mantuvo en reserva la ciencia y el conocimiento hasta el momento señalado y levantó a los hermanos Wright llenos de gran entusiasmo e interés por la posibilidad de cumplir su parte en el gran programa de Dios.

¡Incluso mientras escribo, mi alma se entusiasma al sentir la confirmación del Espíritu diciéndome que sabemos lo que sabemos porque La Iglesia de Dios siempre ha estado en lo cierto!

¡Ahora a las Escrituras! “¿…quiénes son estos…?,” pregunta el profeta cuando aparentemente es interrumpido en medio de su discurso profético con respecto a la restauración y gloria futura de Sión; cuando de la nada algo desconocido e inexplicable capta la atención y lo lleva a mirar a lo lejos o incluso quizás hacia el cielo.

Al meditar en la pregunta, “¿Quiénes son estos que vuelas como nueves…?” A menudo me preguntaba qué podría haber visto el profeta y mis pensamientos siempre recurrían a la maquina voladora, a los aviones. Por favor considere por un momento, fueron los hermanos Wright, dos hombres, no una persona, quienes, con un lanzamiento al aire de una moneda en diciembre de 1903, decidieron entre ellos quien debería subir primero en la maquina voladora. A partir de entonces se alternaron, cada uno haciendo viajes. Para mi no es de extrañar que el profeta hablara en forma plural y no singular, no era “¿Qué es esto?” Pero “¿Quiénes son estos?” Ellos fueron los hermanos Wright, que volaban un avión como “una nube” en vuelo sostenido y sin restricción de dirección.

“¡Muchacho, eso es mucha imaginación!” alguien podría decir. “¡Se voló la barda!” “¡Es un fanático!” o “¡Está loco!” Estos podrían ser los pensamientos que llenan las mentes de algunos. Está bien, no lastima mis sentimientos, pero permítanme recordarle al lector que ya se ha dicho que esta pequeña “pepita de oro” de la inspiración y conexión de puntos solo ha servido para consolidar aun mas lo que ya sabía que era cierto y fiel. Entonces, si alguno cree que me he “volado la barda” o convertido en “un fanático” que se sepa, si esto realmente es mi caso, sucedió muchos, muchos años antes de hoy.

Permítame trazar una línea entre los puntos y conectarlos como estaban para mí. Para hacer esto, juntos echemos un vistazo a la parte restante de Isaías 60:8. “¿y como palomas a sus ventanas?” terminó la pregunta en dos partes el profeta. “Sus” es un determinante. Es un adjetivo posesivo y lleva a uno entender que estas palomas tenían su propio sitio de lanzamiento especifico, por así decirlo, su nido desde donde parten. Además, vale la pena señalar que las palomas, así como otras aves, viajaran a su casa para regresar a su nido y lugar de cría acostumbrado, es decir, su lugar de origen o punto de partida. Ahora contemple el gran logro de los hermanos Wright. Por primera vez en la historia del mundo hicieron que una maquina más pesada que el aire, no un globo ni una aeronave, que transportaba un hombre, que se elevaba desde el suelo por su propia potencia, volando bajo control, sin reducción de velocidad. Además, añada a esto la característica inequívoca y especifica mencionada por Isaías que fue alcanzada primero por los hermanos Wright el 20 de septiembre de 1904, que consistía en maniobrar su maquina voladora en un circulo completo que les permitía regresar a su punto de partida original de donde habían despegado en la Pradera de Huffman, “¡COMO PALOMAS A SUS VENTANAS!”

DESTRUYENDO LA DOCTRINA Y EL GOBIERNO

James R. Horne – Editor Asistente, Bessemer, AL

¿Un cambio de mentalidad de la noche a la mañana en lealtad y apoyo? ¿Un mazo golpeando los mandamientos? En los umbrales de la Historia de la Iglesia, estas declaraciones se convirtieron en una realidad literal a mediados de 1940-1950 con la confusión llegando a la puerta principal del Cuartel General y al lugar donde resurgió la Iglesia de este lado de la Edad Oscura. A medida que el problema de este tema se profundiza en otra de nuestras Enseñanzas Prominentes, recordemos que no hay lugar para “destruir” o “derribar” cualquier doctrina que Dios haya hecho prominente a través de la Biblia y la Asamblea General. Revisemos la Palabra de Dios y algunas cositas interesantes de los tiempos pasados para ayudar a establecer las bases para este pensamiento y para “despierto con exhortación vuestro limpio entendimiento” (2 Pedro 3:1). Vivimos en un período donde nuestra doctrina, gobierno y el mensaje de la Iglesia necesitan ser predicados regularmente, clara y enfáticamente bajo la unción del Espíritu Santo, no sea que algunos olviden, o que algunos nunca escuchen, y la verdad se convierta en fragmentos derribados o recuerdos distantes en el corazón. Permítanos que, “con más diligencia atendamos a las cosas que hemos oído, porque acaso no nos escurramos” (He. 2:1).

Comencemos mirando en retrospectiva un período inmediatamente posterior al fallecimiento del Obispo A. J. Tomlinson el 2 de octubre de 1943. Como nos dice la historia, los Supervisores fueron convocados a una reunión especial para orar por un sucesor para ocupar el cargo de Supervisor General hasta que la Asamblea se reuniera para la selección final. El 7 de octubre de 1943, a las 8:00 a.m. esta reunión comenzó y se estaba desarrollando bien con la oración y las deliberaciones, el Espíritu Santo les dio instrucciones a los Supervisores “traigan a su hijo menor.” refiriéndose al hijo menor de A. J. Tomlinson, quien no estuvo presente en la reunión. Hubo una discusión entre los hombres acerca de la corta edad de Milton, su inexperiencia, etc., pero con muchos compartiendo sus opiniones y con paz en sus corazones, con unanimidad entre los hermanos, el sentir fue que Milton Tomlinson (el hermano menor) fuera el hombre de Dios para ser el próximo Supervisor General. Al leer las Minutas de esa reunión de Supervisores en 1943 (las cuales fueron leídas en la Asamblea General de 1944 antes de la deliberación de M. A. Tomlinson), uno puede ver que esta reunión se destacó por su unidad especial, sentando un precedente para la Iglesia en este proceso. Homer Tomlinson, el hermano mayor de Milton quien sirvió como Secretario de Lenguas Extranjeras y Supervisor de Nueva York contó una historia en la reunión ilustrando la “cobertura” y la seguridad de la teocracia y él, junto con muchos otros, habló a favor de que su hermano fuera seleccionado y quien dijo personificaba “el espíritu de su padre.” A la 1:26 P.M., Homer pidió el privilegio de “presentar a su hermano ante el mundo como Supervisor General de la Iglesia de Dios” y, después de que A. D. Evans leyó el anuncio oficial, Homer y Milton Tomlinson salieron del Cuartel General “en medio de una aclamación de alegría” y Homer presentó a su hermano como el Supervisor General con Milton Tomlinson diciendo estas palabras “confía en Dios.” La noticia fue anunciada a los periódicos y al mundo de lo que el Señor había revelado en la reunión y de la unidad que se logró. Homer dijo: “Me dediqué a mi padre y me dedico a mi querido hermano” (extractos de las MA de la 39na de 1944).

Pero no pasó mucho tiempo hasta que algo drásticamente cambió el corazón de Homer. Los registros revelan que al día siguiente Homer Tomlinson renunciaría a su nombramiento con planes de irse y comenzar una iglesia (con él mismo como Supervisor General y que él se consideraba la continuación del trabajo de su padre) con su Cuartel General en Queens, Nueva York. Fue una división que resultaría en dolor no solo para la Iglesia sino también para la familia Tomlinson. Posteriormente en la vida de M. A. Tomlinson, durante una entrevista realizada por Elwood Matthews en 1984, el hermano Tomlinson habló sobre esta situación y qué tan confuso fue para su hermano actuar de esta manera, teniendo en cuenta sus propias palabras y acciones anteriores a ese momento. Fue aparentemente un cambio repentino. Algunos informaron que había una lucha de poder en la Iglesia entre los dos hermanos, pero este no era el caso según los registros históricos y la entrevista. M. A. Tomlinson no tenía intención o los deseos de ese puesto y él simplemente estaba desempeñando el papel que los Supervisores y luego la Asamblea le pidieron que cumpliera. Fue Homer Tomlinson quien desafió esto, después de haberlo respaldado por completo.

Homer Tomlinson no estuvo fuera del gobierno Teocrático por mucho tiempo antes de que las cosas comenzaran a ir mal. Las historias parecían cambiar, y Homer hizo declaraciones de que A. J. Tomlinson siempre había querido que él fuera el sucesor y que Homer fue nombrado por su padre para tomar su lugar y ser el Supervisor General (El Grito de un Rey, pág.76). Dijo que estaba claro (porque su padre supuestamente lo deseaba) que ya era el Supervisor General en el momento del fallecimiento de su padre. En la versión posterior de Homer sobre la reunión de Supervisores, dijo que había nombrado personalmente a Milton Tomlinson la noche anterior a la reunión de Supervisores de 1943 para cumplir un papel secundario para él (similar a lo que hizo su padre al quedarse en Cleveland y moderar las Asambleas) mientras Homer iba a todo el mundo y trabajaba para llegar a “todas las naciones y traer la paz a la Tierra.” (El Grito de un Rey, pág. 1, 76). Sin embargo, el punto de vista de Homer de esta situación no era congruente con la Iglesia. Si lo hubiera sido, no se habría convocado una reunión para que los Supervisores deliberaran sobre este asunto. Se habría resuelto si así fuera como se tenía que hacer. Además, un Supervisor General no elige ni nombra a su propio sucesor (Sobre Esta Roca, Vol. 3, pág. 89). Fue Milton quien fue seleccionado en la reunión de Supervisores y confirmado en la Asamblea General de 1944 (39na MA, págs. 21-29). Homer pareció incumplir no solamente con sus palabras registradas en las 39na Minutas de Asamblea, sino con su entendimiento del proceso por el cual la selección ocurrió. Posteriormente registró en su libro que, su padre lo nombró para tomar su lugar el 18 de abril de 1942, refiriéndose a Moisés nombrando a Josué, y que esto fue publicado en el Mensajero Ala Blanca (El Clamor de un Rey, Pág. 213). Una copia de la publicación escrita por A. J. Tomlinson y a la que se refiere Homer se puede leer en el Mensajero Ala Blanca citado, pero uno puede ver el contexto apropiado y la intención, que “seguir los pasos de su padre” no se refería a él siendo el próximo Supervisor General como lo insinuó Homer. En un relato, mientras el hermano A. J. Tomlinson aún vivía, Iris Evans (su hija) le preguntó acerca de lo poco claro de este artículo y también de Grady Kent (empleado del CG). A. J. Tomlinson dijo: “No quise decir eso en absoluto… solo quería que Homer continuara con su trabajo tal como lo había estado haciendo…” Él continuó diciendo que, si algo le sucedía, “la Asamblea tenía las estipulaciones para un Supervisor General si la oficina quedaba vacante.” De cualquier manera, después de sus palabras y acciones en la reunión de Supervisores, la mentalidad de Homer Tomlinson cambió y sintió que él iba a ser el nuevo Supervisor General. Él renunció a la decisión de los Supervisores de Estado y “se autoproclamó” ocupante de este puesto y dijo que estaba “cambiando de lugar el Cuartel General de la Iglesia” (Sobre Esta Roca, Vol. 3, págs. 90, 91). En un intento de reconciliación y sanar esta situación con su hermano y el dolor dentro de su familia, M.A. Tomlinson llevó a un grupo de cinco ministros a Nueva York para hablar con él, intercambiar opiniones e intentar resolver las cosas con su hermano Homer, pero él simplemente no escuchó sus suplicas y estaba decidido a dejar la Iglesia y seguir adelante con esta decisión. El 27 de noviembre de 1943 fue oficialmente relevado de todas sus funciones de los que había renunciado y ya no era un ministro en la Iglesia. Homer convocó la “Primera Convención de Todas las Naciones de la Iglesia de Dios” que se celebró del 7 al 9 de diciembre. Fue el 11 de diciembre de 1943, después de que se hicieron todos los intentos de reconciliación y fueron rechazados que la iglesia en Jamaica, Nueva York, donde se celebró esta nueva convención y de la cual Homer era miembro, fue desbandada (Sobre Esta Roca, Vol. 3, págs. 92-94).

A medida que pasaba el tiempo, las cosas se volvían más tensas y extrañas con divisiones más graves. Homer sintió que bajo el liderazgo de su hermano M. A. Tomlinson, Los Campos del Bosque (el lugar del Levántate, Resplandece, que su padre amaba y escrituralmente promovía mucho) se había convertido en una extralimitación de fondos de la Iglesia y un lugar de idolatría (El Clamor de un Rey, pág. 77, 78). Fue en 1953 que Homer vino a Cleveland “cargando las tablas de piedra [mandamientos], un mazo, varios cartuchos de dinamita y petardos para detonar la dinamita en Los Campos del Bosque” (El Clamor de un Rey, pág. 78). Homer rompió las tablas y comenzó a golpearlas y dañarlas con el mazo a las afueras del Cuartel General. Después de reunirse con su hermano, Milton, en un intento fallido de sacarlo de su cargo, Homer se dirigió a Los Campos del Bosque con un mazo donde amenazó con romper los Diez Mandamientos, “como Moisés lo hizo cuando encontró a su hermano Aarón adorando al becerro de oro.” Golpeó dos veces con el mazo de 121 libras y partió una letra del octavo mandamiento antes de ser arrestado por la policía (El Clamor de un Rey, pág. 78 y La Revista Vida en 1953).

En otra ocasión, mientras la 48va Asamblea estaba en desarrollo, Homer intentó pintar un mensaje en la puerta del Cuartel General, pero, después de forcejear con la policía, fue detenido por los oficiales “que colocaron por la fuerza a [Homer] Tomlinson en un vehículo policial” (Periódico Cleveland Daily Banner, de 1953) y después puesto en libertad.

Sin la responsabilidad y la seguridad del gobierno para mantener las cosas bajo control (Pr. 11:14), parecía que los asuntos seguían escalando. Homer sintió que había sido llamado, no solo para ser el Supervisor General sino también para ser “el Rey del Mundo,” vistiendo una túnica y llevando una corona mientras celebraba ceremonias personales de coronación en varias naciones que visitaba, y finalmente en Jerusalem. De vez en cuando llevaba consigo un globo inflable y un “trono de David” portátil a los países. Su bandera de justicia era un cuadrado, y las líneas azules conectadas en la parte superior e inferior (El Clamor de un Rey, págs. 95-97; The New Yorker, de 1966). Homer Tomlinson también se postuló para presidente de los Estados Unidos en varias ocasiones (1952, 1960, 1964 y 1968) como candidato del “Partido Teocrático,” teniendo una plataforma de “paz, 12 mandamientos y el diezmo 10% [impuestos]” (Manual del Partido Teocrático, págs. 6 y 7). Falleció en 1968 antes de que estos esfuerzos pudieran realizarse, advirtiendo a su gente que, dentro de siete años, lo que habría sido octubre de 1975, era “el momento para que la Iglesia de Dios y el mundo entero estuviesen listos para la segunda venida de Jesús.” También reportó que la comunidad mundial de la Iglesia bajo él había alcanzado a “más de 300 millones de personas. (El Clamor de un Rey, págs. 207, 210).

Uno puede determinar la validez de las declaraciones que hizo con respecto al regreso de Jesús, su comunidad de seguidores, etc. No es el objetivo criticar, sino aprender del pasado. Después de la selección de M. A. Tomlinson, la Iglesia simplemente continuó. Es posible que muchos de nuestros hermanos de nuestro tiempo no sepan, o tal vez nunca lo hayan escuchado, sobre las dificultades sufridas desde el primer día después de que se hizo esta selección. Varios eventos como los ya mencionados y otros desafíos del trabajo continuaron (Homer Tomlinson marchándose en 1943, la decisión del caso judicial sobre el nombre de la Iglesia en 1952, la partida de Grady Kent en 1957) pero la Iglesia continuó en la verdad. Incluso antes de esto bajo el mandato de A. J. Tomlinson, hubo espíritus de obstinación que surgieron entre las personas que querían traer división, causar problemas en el liderazgo, o intentar cambiar a su favor la doctrina establecida (ej. Goins Simpson, George Hensley, el problema de los ancianos y sus demandas contra la Iglesia). A veces la oposición se acaloró tanto que la historia registra un caso en el que, durante la Asamblea, un hombre enfurecido corrió hacia el hermano Tomlinson, agitando su puño hacia él y apuntando su dedo casi contra su rostro. (A. J. Tomlinson, Lillie Duggar, pág. 196). Dios elimina y sacude tales cosas (1 Juan 2:19). Muchos hombres con estos espíritus eventualmente se van para seguir sus ideologías o dogmas, como todavía lo hacen algunos que andan en la carne, pero debemos continuar fielmente y la Iglesia lo hará, ya que “las puertas del infierno no prevalecerán.” Algunos pueden hacer declaraciones valientes o desafiar el gobierno de Dios, (2 Pedro 2:10), pero nosotros debemos mantener el rumbo. Mientras Dios conduce a la Iglesia a la perfección, la santidad abundará en Su casa (Sal. 93:5). La obstinación y la mundanalidad serán eliminadas y quitadas en favor de Su voluntad (Mt. 6:10). Gracias al Señor que a través del tiempo Él ha elegido a quien Él quiere en el liderazgo en todos los niveles. Con toda sabiduría, uno puede ver que era, y sigue siendo, mejor someterse y estar bajo la protección de ese gobierno. ¿Por qué? Porque la teocracia funciona y hay paz y unidad en su operación apropiada. Cuando se trata de la autoridad de Dios y de someterse a la teocracia, recuerde en donde surgió primero el espíritu de rebeldía: “Tú que decías en tu corazón: Subiré al cielo, en lo alto junto a las estrellas de Dios ensalzaré mi solio, y en el monte del testimonio me sentaré, a los lados del aquilón; sobre las alturas de las nubes subiré, y seré semejante al Altísimo” (Is. 14:13, 14). El relato histórico, romper las tablas o la “destrucción” de la montaña de la doctrina pura, es solo un ejemplo físico interesante de un asunto espiritual. Que esto no dé lugar para que nosotros literalmente, lo volvamos a vivir. El daño no siempre puede aparecer en el sentido físico como en estos casos, pero definitivamente lo hará en la esfera espiritual. Además de los golpes de mazo en el gobierno, la falta de responsabilidad y la aparente pérdida del juicio, hay un espíritu en nuestro mundo que promueve atacar la doctrina y dudar en los asuntos espirituales, modificándolos para los tiempos actuales (Is. 30:10). Ese espíritu desea cambiar esas cosas que ya están establecidas. Con cualquier mandamiento, enseñanza, consejo o doctrina que mencionemos en la Iglesia, ya está establecida (Sal. 119:89). Esto no es para que alguien se salga del gobierno teocrático e intente destruir las piedras. Esto no es para que alguien diga un día que está a favor y al día siguiente cambie de opinión para oponerse e irse (Santiago 1:8). Esto no es para que alguien diga que ha sido iluminado y sabe más o puede mejorar lo que Dios ya ha puesto en la Iglesia. En relación con la Teocracia, solo hay un gobierno bajo Dios y un Supervisor General seleccionado y dado por Dios a la vez. Otras personas pueden buscar tal título o tienen un título similar, pero Dios pone a una persona para servir a la Iglesia. Estos hombres fueron Jacobo (Hechos 15, en el Nuevo Testamento) y, desde el Levántate, Resplandece, A. J. Tomlinson, M. A. Tomlinson, Robert J. Pruitt, Stephen E. Smith, y en el presente Oscar Pimentel. La Iglesia continúa teniendo 29 Verdades Bíblicas Importantes y toma la Biblia completa como la Palabra de Dios. Tiene cinco auxiliares (MBA, AMIP, Escuela Dominical, BLV y BMF) o “ayudas” para trabajar junto con los otros departamentos del ministerio nombrados (IEB, Evangelismo, Misiones Mundiales). Tiene sus consejos a los Miembros que han estado en nuestras Minutas desde 1917 y fueron aprobadas oficialmente por la Asamblea en 1958. Todo esto y mucho más forman parte de la Iglesia hoy en día y “permanecen apartados y a salvo de la controversia que a menudo se debate sobre ellos, aceptados e inmovibles” (Historia y Gobierno, págs. 231, 232). Se nos recuerda, “No traspases el término antiguo que pusieron tus padres” (Pr. 22:28). ¿Ha escuchado las últimas noticias seculares sobre la eliminación de monumentos considerados ofensivos? Desde la eliminación de los Diez Mandamientos hasta los monumentos relacionados con los Confederados que algunos líderes del gobierno consideraron injustos para ciertos grupos minoritarios o fueron parte de la expansión de los Estados Unidos, o de lo contrario; la historia es historia, sin embargo, algunos tienen sus propios planes para eliminarlas en un esfuerzo por reescribir lo que ha sucedido. Parece que la tónica general de nuestros días es que las personas se ofenden por algo, pero este espíritu no debería tener cabida en La Iglesia de Dios. En 1944, el año que M. A. Tomlinson fue confirmado por la Asamblea General como el Supervisor General, una sección interesante fue dada en su Mensaje Anual que es similar a este mensaje. Que fue para ese día, y todavía se aplica a nuestros días. Esta sección fue nombrada “Apegarse a las enseñanzas de La Iglesia de Dios.” Dijo en parte: “Siento que ahora es tan importante, y más aún, seguir las enseñanzas de La Iglesia de Dios como siempre. No queremos bajar las normas en lo más mínimo. Preferimos ser más fuertes que nunca para la Iglesia de Dios y las enseñanzas que nos han enseñado. Pablo le dijo a Timoteo ‘Empero persiste tú en lo que has aprendido y te persuadiste, sabiendo de quién has aprendido’” (Mensaje Anual, pág. 31). Que la historia y los pensamientos bíblicos proporcionados aquí desafíen al lector en las decisiones de aprender con cautela del pasado y avanzar gloriosamente en nuestro futuro. No se permite destrozar, romper, o pintar.

EL NOMBRE DE LA IGLESIA—QUINTA PARTE AÑOS DE DESAFÍO

Walter Lofton, Historiador de la Iglesia

Como resultado de la división de la Iglesia en 1923, dos grupos en Cleveland estuvieron usando “Iglesia de Dios” como su nombre legal. No hace falta decir que esto causó gran confusión y contención. Nos referiremos al grupo acusador como la “división de los ancianos” porque diez de los doce ancianos designados para ayudar al Supervisor General se pusieron en su contra para derrocarlo de su cargo, de modo que pudieran poder obtener el control de la Iglesia y dirigirla como lo consideraran conveniente.

Después de la división, la Asamblea de 1923 revocó la constitución para regresar a la Biblia como nuestra única regla de fe y tomó la resolución de que somos la “Iglesia de Dios.” El otro “lado” audazmente juró en la corte el 17 de noviembre de 1923, que su nombre oficial era “LA ASAMBLEA GENERAL DE LAS IGLESIAS DE DIOS.” Parece que ellos no querían usar el nombre de “Iglesia de Dios,” pero tampoco querían que nosotros lo usáramos. Sin embargo, no pasó mucho tiempo hasta que volvieron a usar este nombre y no el otro que declararon ante el tribunal. En su asamblea de 1926, ellos también revocaron la constitución.

El 26 de febrero de 1924, la “división de los acianos” trajo un pleito contra la Iglesia para controlar la propiedad, las finanzas, y el nombre. El mandato impuesto a la Iglesia nos prohibió usar el nombre tan querido para nuestros corazones. Para evitar confusiones, el nombre de la “Iglesia de Dios” con el sufijo, “sobre la cual A. J. Tomlinson es el Supervisor General” y, a veces, A. J. Tomlinson, Supervisor General” fue utilizado solo con fines comerciales. Después de la muerte del Hermano Tomlinson y el nombramiento de su hijo, M.A. Tomlinson, como Supervisor General, la Iglesia usaría “Iglesia de Dios, sobre la cual A. J. Tomlinson fue y M.A. Tomlinson es Supervisor General.” Como un niño de ocho años, recuerdo haber visto este letrero en el frente de nuestro edificio de la iglesia local y me pregunté por qué no leería “Iglesia de Dios” sin agregar los nombres de nuestros amados Supervisores Generales.

El otro grupo no le gustó este arreglo y continuó con el litigio hasta 1929 hasta cuando el tribunal dijo que debíamos usar “Iglesia de Dios de Tomlinson” como nuestro nombre para distinguirnos de la “división de los ancianos” a quienes los tribunales favorecieron con el nombre original de “Iglesia de Dios.”

La Iglesia no pudo cumplir con esta decisión y apeló a la corte por un aplazamiento, que se otorgó con la condición de que cuándo o si la iglesia acusadora objetara o nos obligara a volver al fallo judicial de 1929.

Bueno, así como el destino lo tendría, 23 años después así lo hicieron el 1 de mayo de 1952. Al día siguiente, la decisión del tribunal fue que la corte nos designaría un nombre para usar que ambas partes pudieran acordar o, de lo contrario, nos veríamos obligados a utilizar una vez mas como nombre oficial “Iglesia de Dios de Tomlinson.” Entonces, el 2 de mayo de 1952, la Iglesia seria conocida como “Iglesia de Dios de la Profecía.” Esto fue solo para fines comerciales y no obstaculizaría nuestra adoración de ninguna manera. Como nota personal, un año después de que los tribunales le dieran este nombre a la Iglesia, me uní a la Iglesia a la edad de nueve años.

Todos parecían pensar que la larga batalla sobre el nombre de la Iglesia había terminado. ¿Pero en verdad lo fue? No, no fue así. Dios tenía otra lección más para que aprendamos sobre el nombre de la Iglesia. Dios tendría Su opinión, la cual sería final. La Iglesia aprendió esta importante lección cuarenta y un años después en la Asamblea Solemne en julio de 1993. Mas sobre esto en la próxima edición. (Continuará)

CÓMO, CUANDO & A QUIEN

Oscar Pimentel, Supervisor General de La Iglesia de Dios

Me gustaría comenzar este articulo agradeciendo a cada miembro de la Iglesia de Dios y amigo que han sido fieles en dar voluntariamente y libremente para la causa de Cristo y su Iglesia, para la promoción del evangelio y para hacer posible el objetivo de ir a los confines de este mundo. Aunque hay unos pocos que todavía no obedecen y no cumplen con el mandamiento de Dios en estas áreas, confío en que pronto llegarán a cumplirlo. Los sacrificios y la fidelidad del pueblo de Dios al deber han traído el favor y sonrisa de Dios sobre Su Iglesia. Esto ha permitido a la Iglesia de Dios dar grandes pasos en el crecimiento numérico y espiritual desde la reorganización, y sin duda continuará haciéndolo. Gracias, mi queridos hermanos y amigos, por todo lo que hacen y por sus muchos sacrificios. Dios los bendiga a todos.

“Y mirando vió a los ricos que echaban sus ofrendas en el gazofilacio. Y vió también una viuda pobrecilla, que echaba allí dos blancas. Y dijo: De verdad os digo, que esta pobre viuda echó más que todos: porque todos estos, de lo que les sobra echaron para las ofrendas de Dios; mas ésta de su pobreza echó todo el sustento que tenía” (Lucas 21:1-4).

Reflexionemos en lo que Cristo el Señor observó, que podemos considerar que es más importante en su vista para cumplir nuestro deber de dar y donar para la obra del Señor, Sabemos que Él no hace acepción de personas (Hechos 10:34). Sería un gran malentendido pensar que Él acepta la ofrenda o caridad de los pobres de una forma particular a la del rico, o viceversa. No se trata simplemente de la cantidad pequeña o enorme que una persona da, sino el pequeño o grande corazón con el cual se da, Dios mira mas allá del ámbito natural y en las profundidades de las cavernas del corazón espiritual para observar si los hombres dan libremente con un corazón y mente dispuestos, o de mala gana y con falta de inclinación. En vista de todas las bendiciones de Dios, me pregunto ¿cómo cualquier persona puede ser reacia a devolver al Señor de la abundancia que Él tan libremente nos ha dado? ¿No es Él el dueño del ganado de miles de colinas, así como el dueño de esos miles de colinas las cuales pasta el ganado?

Oh, pero este pensamiento viene a mí mientras escribo ¿Y si no hubiera abundancia? Me atrevo a decir que ninguno de nosotros tiene riquezas materiales y monetarias incalculables en el aquí y ahora. ¿Qué si todo lo que tengo es “dos blancas”? ¿Qué si eso fuera toda mi “vida” y toda mi familia y lo que tuviera para vivir? ¿Estaría tan dispuesto como esta pobre viuda a dar todo? ¿Comenzaría a dar excusas ante el Señor en cuanto a porqué no puedo dar? Dios ayúdame a recordar que “…no he visto justo desamparado, ni su simiente que mendigue pan” (Salmos 37:25).

Dios no necesita nuestro dinero y nosotros no pagamos Sus bendiciones. Se nos concede la oportunidad y el privilegio de contribuir para la obra que el Poderosos Dios tiene en este mundo de hoy. No es demasiado pensar que si Dios puede hacer que las piedras hablen (Lucas 19:40) cuando los hombres abandonan la oportunidad de alabarlo, que Él también puede hacer que los extraños construyan las paredes del programa de Dios (Vea Isaías 60:10). Sin embargo, estamos agradecidos con Dios porque el registro bíblico nos dice “…toda la multitud de los discípulos, gozándose, comenzaron a alabar a Dios a gran voz por todas las maravillas que habían visto” (Lucas 19:37), y, además, estamos agradecidos con Dios porque Él nos tiene en cuenta y nos permite contribuir financieramente para su obra.

En Lucas 21:1-4, vemos donde el Señor se da cuenta, no solo de lo que damos, pero también de lo que hemos dejado y aún tenemos en nuestra posesión. No hay nada malo con “tener”— el problema es cuando “tenemos” y el Señor nos induce a dar y no lo hacemos. Sería posible que dos personas diferentes dieran exactamente la misma cantidad monetariamente, pero una persona puede alejarse del tesoro habiendo dado más que el otro porque el contribuyó alegremente, con sacrificio y ha sido contado por Dios como un dador alegre.

En este ejemplo, los “hombres ricos” dieron de “su abundancia,” de la parte superior de su casa del tesoro, pero la “pobre viuda” dio “todo lo que tenía para vivir,” desde el fondo de su corazón y por esto, ella dio “más que todos.” Cuánto da uno no es tan importante como la forma en que uno da. “Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza o por necesidad; porque Dios ama el dador alegre” (2 Co. 9:7).

Alguien ha dicho que algunos cristianos dan a la obra del Señor semanalmente mientras que otros simplemente dan débilmente. No fue hace mucho tiempo que me dijeron de una ocasión en la que el plato de la ofrenda pasó por un grupo de algunos jóvenes en una clase de la Escuela Dominical. Después de la decimoquinta persona, finalmente alguien puso algo en el plato. Suena casi cómico, pero es un hecho real. Si asistimos a los servicios de manera regular los domingos y una o dos veces durante la semana (que, por lo general, es normal en la Iglesia de Dios en casi todas partes del mundo) ¿No deberíamos prepararnos y tener en nuestra persona el dinero necesario para dar en el plato de la ofrenda cuando viene a nosotros? Es increíble la frecuencia con que se da la excusa, ya sea a la persona que viene con el plato de la ofrenda o directamente al Señor en voz baja, “Oh, perdóname. Olvidé traer alguna ofrenda.”

Me doy cuenta de que estamos vivimos en un tiempo de “depósitos directos,” “transferencias electrónicas de dinero” y tarjetas de débito,” y en algunas partes del mundo algunos de nuestros jóvenes pueden no ver el papel o moneda con mucha frecuencia, pero hay una manera, queridos pastores, para ayudar a estas personas en nuestras iglesias locales para que no pierdan las bendiciones de Dios. Si usted fuera diligente para adquirir el equipo electrónico portátil necesario, es decir, “square,” etc. Eliminará el obstáculo “no tengo efectivo” de nuestros jóvenes especialmente.

Entendemos que hay momentos en los que no seremos dadores semanales debido a circunstancias fuera de nuestro control, pero ciertamente podemos hacer algo acerca de ser un “dador débil” al ser fieles al siempre poner algo en el plato de la ofrenda cuando pasa. En la medida de nuestras posibilidades, esforcémonos fielmente para poner nuestras “dos blancas,” y Dios nos bendecirá; no necesariamente por la cantidad, sino por nuestra fidelidad.

Si hablamos la verdad, entonces reconoceremos rápidamente que Dios ya ha bendecido a todos tanto. Por favor, permítame compartir el siguiente extracto.

Piénsalo
Dios hizo el sol— él da
Dios hizo la luna— ella da
Dios hizo las estrellas —ellas dan
Dios hizo el aire—él da
Dios hizo las nubes —ellas dan
Dios hizo la tierra—ella da
Dios hizo el mar— el da
Dios hizo los arboles— ellos dan
Dios hizo las flores— ellas dan
Dios hizo las aves—ellas dan
Dios hizo el ganado—ellos dan
Dios hizo el plan—Él da
Dios hizo al hombre— ¿Él…?

El antiguo refrán suena verdadero, “no se puede dar a Dios.” La Biblia dice, “Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida, y rebosando darán en vuestro seno: porque con la misma medida que midiereis, os será vuelto á medir” (Lucas 6:38). “Medida buena, apretada, remecida, y rebosando” no suena como una ofrenda débil, pero sí una ofrenda fuerte y saludable. En realidad, en la economía de Dios, la cantidad es irrelevante. La pregunta es, ¿Cuánto me cuesta? ¿Qué sacrificio estoy haciendo? Estas son las cosas por las cuales Dios mide nuestra dádiva.

Dios ha prometido que recibiremos de acuerdo con la medida que hemos dado. Entonces, si damos hasta que sobreabunde, podemos esperar recibir hasta que sobreabunde. Algunos no darán porque duele, pero otros darán hasta que duela y darán un poco más hasta que se sientan bien.

“Robará el hombre á Dios? Pues vosotros me habéis robado. Y dijisteis: ¿En qué te hemos robado? Los diezmos y las primicias” (Mal. 3:8). Si bien este artículo se ha referido principalmente al tema de las ofrendas voluntarias, le recomiendo encarecidamente, querido lector, que sea fiel al pagar sus diezmos. Si ha estado haciendo eso, entonces estoy seguro de que las ventanas de los cielos se le han abierto y Dios ha derramado bendiciones en su vida y en su hogar que apenas sabe qué hacer. ¡Alabado sea Dios! Dios dice, “probadme” ¡le animo a probarlo! ¡Él no tiene antecedentes de fracaso, mi querido amigo!

Las ofrendas que damos voluntariamente y el diezmo que pagamos son para el Señor y no para el hombre. Aunque en La Iglesia de Dios tenemos un sistema financiero por el cual se administra y se distribuye el dinero de Dios, el dinero está en su lugar porque es bíblico; pero todo lo que damos, y todo lo que la Iglesia de Dios tiene, pertenece a Dios. Cuando el Señor habla en Malaquías 3:8, Él menciona tanto los diezmos como las ofrendad, y el habla de ellos como su propiedad, y cuando el hombre no cumple con su deber y sus responsabilidades en estas áreas, puede considerarlo como un robo en primer orden.

Si somos fieles para devolver a Dios lo que es suyo— porque queremos— escuche lo que Él está listo para hacer, “Increparé también por vosotros al devorador, y no os corromperá el fruto de la tierra; ni vuestra vid en el campo abortará, dice Jehová de los ejércitos” (Mal 3:11).