miércoles, 4 de mayo de 2016

PREPARACIÓN BÍBLICA PARA EL MATRIMONIO

Dustin Hays, Coordinador General de la BLV


Mucho se dice en la Biblia que cubre el tema del matrimonio incluyendo los roles que cada cónyuge debe tener, el regalo que una esposa piadosa es para el marido, la necesidad de la intimidad y la importancia del matrimonio para

Dios. También están incluidos Sus instrucciones deliberadas respecto a que
constituye un matrimonio bíblico y la falta de habilidad, y la pecaminosidad del hombre en romper ese lazo. Hacemos bien, como la Iglesia, al reconocer el corazón de Dios en cuanto al matrimonio y a que Él ha puesto un diseño para un matrimonio justo en Su Palabra para que nosotros lo leamos. Con frecuencia, ahora bien, vivimos y predicamos como si Dios no tiene requisitos para el cómo nos preparemos para el matrimonio más que el que nos mantengamos sexualmente puros para nuestro futuro cónyuge. Parece que la mayoría del tiempo hemos atribuido esto a la diferencia en cultura y expectaciones de la sociedad en el transcurso del tiempo, pero Dios no hace exenciones de ninguna cosa en Su Palabra por la cultura y por la sociedad. No debemos asumir que Dios no ha dado instrucciones para las relaciones antes del matrimonio cuando a Él le interesa mucho acerca del matrimonio exitoso y adecuado.

Dios se preocupa por cada uno de nosotros, nos ha formado con sus propias manos en el vientre de nuestras madres. Es Su deseo que crezcamos en un habiente que nos ayude a estar cerca y más fiel a Él todo el tiempo. No es SU voluntad que nos envolvamos en actividades en nuestra juventud que llenarán nuestro equipaje de nuestro corazón y este afecte nuestro futuro matrimonio que es muy importante para Él. De cualquier forma, que nuestra juventud y sus familias usen el término "noviazgo" o "cortejo" eso no importa si los principios bíblicos no están siendo respetados en nuestra relación. La enseñanza de Pablo a Timoteo de la manera en que cierra su primer libro para él, incluye la frase, "consérvate en limpieza" (5:22). Con esto en mente, nos damos cuenta que es la responsabilidad de cada uno de mantenerse limpios ante el Señor no importando que digan los demás. Dios ha puesto el gobierno de la Iglesia y nuestras familias en nuestras vidas para ayudarnos en este esfuerzo, y es fundamental que sigamos las directrices de estos gobiernos en nuestro esfuerzo para agradar a Él. Es la responsabilidad de estos gobiernos el darnos guías santas para seguir y desarrollar, para que seamos obedientes a este verso de la Escritura. Con este espíritu la Iglesia despliega estas guías: "Los jóvenes no deben asociarse demasiado íntimamente con los mundanos…se deberá ejercer mucho cuidado, orar con mucha diligencia y dar seria consideración al asunto del matrimonio…Nunca forme una amistad demasiado íntima con el sexo opuesto, aunque sean hermanas y hermanos en el Señor. No le dé oportunidad al adversario. Absténgase de toda especie de mal."

Quizás estemos tentados a adoptar una forma de preparación de matrimonio que es igual que los métodos del mundo. Esto deja a nuestra juventud expuesta a tentaciones innecesarias que son abrumadoras para que ellos las superen y que Dios nunca quiso que ellos experimentaran. Algunos pueden decir que esta posición no da a nuestra juventud el suficiente reconocimiento a su espiritualidad, pero esto debe considerarse como un esfuerzo para ayudarlos a mantener y fortalecer su caminar con el Señor. ¿Estuvo Pablo desacreditando la espiritualidad del joven Timoteo cuando dijo, "huye también los deseos juveniles" (2 Ti. 2:22)? Él ciertamente no lo hizo. Él tenía una fe grande en Timoteo y en su relación con el Señor, pero él estaba dándole una instrucción para su protección. Pablo siguió esta instrucción al decir, "sigue la justicia, la fe, la caridad, la paz." Él dio a Timoteo algo para correr hacia, no solamente para escapar de. Una de las más grandes claves para que nuestra juventud se prepare para un matrimonio bíblico es pasar los años de sus vidas antes del matrimonio corriendo hacia el Señor y tratando de agradarle–no persiguiendo otras personas y otras cosas.

Otra cosa que debemos considerar es que hay enseñanza en la Biblia dada a aquellos que están solteros en lo que se refiere a como ellos deben interactuar con otros. Una vez más, Pablo instruye a Timoteo, "a las jovencitas como hermanas, con toda pureza" (1 Ti. 5:1, 2). Pablo enseñó a este joven a tratar a las jóvenes como sus hermanas, y la interacción que Pablo enseñó debía ser completamente pura. Muchos de nuestros jóvenes han caído porque ellos no han prestado atención a este precepto bíblico en sus relaciones prematrimoniales. También, Pablo escribió a los corintios instruyéndoles, "bien es al hombre no tocar mujer" (1 Co. 7:1). Todos podemos estar de acuerdo que Pablo no estaba hablando con respecto a la relación matrimonial, porque él siguió hablando de la enorme libertad física y a la responsabilidad conyugal que tienen el uno con el otro. Siendo que él no estaba hablando a aquellos que eran casados, esta declaración está dirigida a aquellos que no estaban casados, o al menos no casados el uno con el otro.

¿Qué significa todo esto? Primero que todo esto significa que Dios definitivamente tiene un plan para cada uno respecto a cómo ellos se conducen en la preparación para el matrimonio, y ese plan incluye enseñanzas las cuales ayudarán a cualquiera que es obediente a ellas completamente puro. También significa que tenemos las bases bíblicas con las cuales guiamos a nuestra juventud en las relaciones antes del matrimonio que agradarán al Señor. Si buscamos la Escritura encontraremos el plan de Dios para las relaciones prematrimoniales que agradarán a Él y nos mantendrán puros delante de Sus ojos.

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